Las economías de la eurozona y de la UE continúan creciendo modestamente en el tercer año de su recuperación, tras la grave crisis económica y financiera, un ritmo que ganará fuerza en 2016 en la mayoría de los países y se acelerará en 2017, pese a unas condiciones más difíciles en la economía global.
Las previsiones macroeconómicas presentadas ayer por la Comisión Europea (CE) indican que este año la UE crecerá hasta 1.6 por ciento y la eurozona 1.9 por ciento.