Las Naciones Unidas, en su Asamblea General en septiembre del año en curso, aprobaron los objetivos para el Desarrollo Sostenible hasta 2030 como el norte para el desarrollo del planeta en los próximos 15 años.
Recordamos que hace ya 15 años se inició a dialogar sobre los Objetivos del Milenio y que se establecieron ocho objetivos formulados para lograr cambios fundamentales en el mundo hasta el año 2015. Los objetivos han sido: reducir la pobreza extrema y el hambre, garantizar una enseñanza universal para todos los niños, la igualdad de género, reducir la mortalidad de niños menores de 5 años, mejorar la salud materna, combatir enfermedades graves como sida, malaria y otras, llegar a más sostenibilidad del medioambiente y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.
Aunque no se logró cumplir en su totalidad, con estos objetivos podemos decir que los mismos han apoyado para sensibilizar a la humanidad más sobre estos temas y lograr cambios importantes. Pero aún queda mucho por hacer.
Los 17 nuevos objetivos para el desarrollo sostenible que acaba de aprobar la Asamblea General de las Naciones Unidas hasta 2030 se definen con más claridad y eso abre nuevas oportunidades para la formación de alianzas, tanto dentro como entre los países, para dar un paso más adelante hacia un desarrollo sostenible en el mundo.
Los objetivos son ambiciosos pero alcanzables —se habla del fin de la pobreza; de la erradicación del hambre; de salud y bienestar; educación de calidad; igualdad de género; agua limpia y saneamiento; energía asequible y no contaminante; de trabajo decente y crecimiento económico; de industria, innovación e infraestructura; reducción de desigualdades; ciudades y comunidades sostenibles; producción y consumo responsable; medidas para combatir el cambio climático y sus efectos; conservación de la vida submarina; protección de la vida de ecosistemas terrestres; paz, justicia e instituciones sólidas y la formación de una alianza para lograr estos objetivos.
La base para poder cumplir con estos objetivos es la claridad de que son alcanzables si se logra formar una alianza para su cumplimiento, tanto dentro de los países como entre los países del planeta. Se necesita el aporte de todos, iniciando por cada uno de nosotros en su familia y su lugar. Pero se esperan también los aportes de las empresas, de los gobiernos, del sector académico y de la sociedad civil.
Estos objetivos orientan tanto al desarrollo de una visión de nación en cada país, como al desarrollo de más responsabilidad para el desarrollo a nivel mundial. Los objetivos dicen con claridad que el progreso del mundo y el progreso en cada país no solo están vinculados, sino, que el progreso deseado solo se va a lograr si garantizamos el desarrollo local,
regional y mundial. La palabra mágica para eso se llama sostenibilidad y el camino hacia este objetivo obliga a la formación de alianzas.
UniRSE quiere ser parte de este proceso y los miembros de esta organización participan cada vez más de forma consciente en esto.
(*) Director ejecutivo de UniRSE.