El doctor Owyn Ernando Hodgson, experto en Derechos Indígenas, asegura que la Ley de Autonomía de la Costa Atlántica, que hoy cumple 28 años de aprobación, pese a tener su estructura jurídica, no ha funcionado porque no ha sido implementada de acuerdo con los intereses, costumbres y tradiciones de las regiones del Caribe.
La gente, que sería la beneficiaria de este régimen de autonomía no ha sido tomada en cuenta como pueblo para gobernar el territorio, considera Hodgson.
El experto sostiene que la autonomía ha sido instrumentalizada políticamente y no como eje de desarrollo, para mejorar la vida de los pueblos indígenas.
La Ley de Autonomía existe, pero cayó en un sistema tradicional de gobierno de partidos políticos, que ha secuestrado la autonomía (y) que la hace funcionar como instrumento de partido y no para mejorar las condiciones de vida de los pueblos, lamenta Owyn Ernando Hodgson.
SECUESTRADA POR GOBIERNO
De acuerdo con el presidente de Yatama, Brooklyn Rivera, la Ley de Autonomía existe solamente en papel, por lo que no hay nada que celebrar.
Realmente para nosotros no hay nada que celebrar, más bien hay mucha indignación por la situación que impera en la región, como pobreza, afectaciones ambientales, sufrimiento e invasiones de tierras, señala Rivera.
En términos de beneficios, según Rivera, la autonomía no ha funcionado.
Más bien con el actual Gobierno la autonomía fue secuestrada, porque las decisiones están centralizadas por las autoridades regionales y los derechos de los pueblos indígenas han sido negados, denunció el diputado.
Romel Constantino Washington, presidente de la comunidad territorial de Tasbaraya, en Waspam, sostiene que la autonomía se hundió como barco a la deriva.
Solo existe como marco jurídico, pero es triste, porque más bien los derechos indígenas han sido negados y pisoteados por el Gobierno central, expresó el líder indígena.
DEFIENDEN AUTONOMÍA
George Wrigth, un afrodescendiente de Bluefields, respalda el régimen autonómico de la costa Atlántica, impulsada por el gobierno sandinista en 1987.
La autonomía existe, es gobierno propio en las comunidades indígenas afrodescendientes, señala.
Antes éramos marginados con los anteriores gobiernos; pero hoy en día no vivimos la marginación y tenemos educación, contamos con colegios y universidades y el gobierno sandinista impulsa todo ese desarrollo en Bluefields y sus comunidades, asegura Wrigth.
Por su parte, Julio Blucher Taylor, presidente de la Alianza Indígena para el Progreso de la Costa Atlántica de Nicaragua (Aiprocanic), señaló que la Ley de Autonomía ha impulsado el desarrollo social y económico del Caribe.
La autonomía es real, sabemos que nos falta mucho para avanzar, pero estamos trabajando para esos logros y eso gracias a la Ley de Autonomía, valoró Blucher Taylor.
A juicio de George Wrigth, la Ley de Autonomía llegó a dignificar la vida de las comunidades de la costa Atlántica.
Sí hay limitaciones, pero limitaciones existen en todas partes, pero nosotros sí reconocemos que la Ley de Autonomía ha mejorado la vida de mucha gente gracias a esa Ley que se viene implementando, señaló George Wrigth.
DESESPERANZA
En Waspam, Puerto Cabezas, hay “desesperanza” entre los comunitarios. Los enfrentamientos por la invasión de tierras de parte de colonos ha provocado que decenas de familias indígenas huyan de la zona, porque además el alimento es escaso debido a que la producción de granos básicos se suspendió debido al conflicto.
La situación en las comunidades de Waspam fue expuesta por un grupo de representantes de la Comisión Ecuménica Pastoral de Derechos Humanos de ese municipio a diputados de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli) ayer jueves.
“Estamos aquí para dar a conocer que sí hay conflicto en nuestro municipio. Hay necesidad, hay hambre y las comunidades indígenas nos han enviado (a Managua) a preguntar al Gobierno si va a parar el conflicto y asegurar la tranquilidad de los pueblos indígenas”, expresó Susana Marley, presidenta de la Comisión Ecuménica.
“NADA QUE CELEBRAR”
“La Ley de Autonomía existe, pero su aplicación de acuerdo con nuestras costumbres culturales, económicas y políticas no se han respetado. Sin embargo, debemos luchar y exigir que la autonomía se nos respete sin ninguna manipulación política ni ideológica.
La Ley Autonómica es buena, pero que se implemente de acuerdo con nuestros intereses como región. Por ahora, nada que celebrar”, afirmó Romel Constantino Washington, presidente territorial de la comunidad de Tasbaraya.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A