La pólvora decomisada es remitida a un juzgado y luego al Arsenal Nacional, donde es destruida. Foto Cortesía

Pequeño decomiso de pólvora, el primero de la temporada 2015 en Costa Rica

La temporada de operativos contra el ingreso de pólvora ilegal por las fronteras, común antes y durante los días de cada fin de año, inició anoche con el primer decomiso del 2015 en la zona fronteriza con Nicaragua.

La temporada de operativos contra el ingreso de pólvora ilegal por las fronteras, común antes y durante los días de cada fin de año, inició anoche con el primer decomiso del 2015 en la zona fronteriza con Nicaragua.

La Policía de Fronteras hizo un pequeño decomiso durante una revisión que en un autobús que presta servicio en el cantón de La Cruz, provincia de Guanacaste; cerca de la frontera con Nicaragua.

La carga de artículos pirotécnicos fue localizada en un bus que los oficiales interceptaron en un retén que mantenía en la zona de Peñas Blancas.

Ahí decomisaron 100 paquetes de luces de bengala, ocho cajitas de pequeños explosivos espanta suegras, 300 volcanes, 400 bombetas, 500 cachiflines y 34 paquetes de triquitraques; al parecer, provenientes de modo ilegal desde Nicaragua.

Con este decomiso, la Fuerza Pública inició positivamente operativos en todo el país para combatir el tráfico de pólvora, velando así por la seguridad y la vida de la niñez y la ciudadanía en general; según el Ministerio de Seguridad Pública.

La Fuerza Pública mantendrá controles, retenes y la búsqueda de cargas de pólvora ilegal en todo el país, advirtió el Ministerio de Seguridad Pública.

La venta, distribución y transporte de pólvora en el país es regulada por la Ley 7530 de Armas y Explosivos. Su uso pirotécnico es prohibido por esta legislación y castiga con penas de tres a siete años de prisión la venta de pólvora a menores o a personas con alguna discapacidad.

También impone esa misma pena a quienes adquieran, comercien, transporten, almacenen y vendan artículos explosivos sin el respectivo permiso. Las sanciones incluyen a personas que fabriquen o introduzcan al país ilegalmente estos artículos, quienes se exponen a penas de hasta seis años de cárcel.

Cada pólvora decomisada queda sujeta a las decisiones de los Juzgados Contravencionales. De ahí es remitida al Arsenal Nacional, para ser custodiados a la espera de la orden de un juez que defina su destino.

Los decomisos de octubre, noviembre y diciembre del 2014, dejaron 190,896 unidades de pólvora en poder de las autoridades.

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