Al igual que en las artes, las modas y el mundo financiero da la impresión que también en los deportes hay que imponerse en Nueva York para hacer del triunfo un asunto de impacto planetario.
Román “Chocolatito” González ha venido hasta esta ciudad, considerada por muchos el “centro del universo”, para mostrar su boxeo espléndido en un contexto más global y recibir el reconocimiento que merece.
Desde su coronación ante Yutaka Niida en septiembre del 2008 en Japón, González ha demostrado que le apetecen los papeles estelares y los asume con la naturalidad de los grandes, pero ahora será seguido con más atención.
Es que el boxeo de Román inspira, porque mezcla arte con poderío atlético, habilidad cultivada con valentía indómita, inteligencia con atrevimiento y determinación por atrapar las estrellas, pero sin despegarse del piso.
“Chocolatito” ha irrumpido como un ejemplo, dentro y fuera del ring y se apresta a emitir sus emociones más fuertes el sábado, cuando intente resolver a Brian Viloria, en un duelo que podría causar vibraciones.
Tras esas emociones que inspiran y que sitúan al boxeo en el universo de los sueños, hemos venido a Nueva York, para registrar a través de LA PRENSA esas proezas que dejan huella en los corazones y en la historia.
González pertenece a los boxeadores que honran su profesión, que respetan al público que paga para verlos, que colocan toda la carne en el asador y que al final le dejan la sensación a sus seguidores de no haber malgastado su dinero.
Este sábado Román podría consagrarse en un contexto global y ahí estará LA PRENSA para ser testigo directo de los hechos, como lo ha sido desde su fundación, en todos los ámbitos de la historia de nuestro país.
“Chocolatito” ante Viloria ha despertado un enorme entusiasmo y Román sabe lo que esperan de él, para eso se ha preparado hasta el límite.