El actor estadounidense Jim Carrey llevó el sábado a hombros el ataúd de su exnovia Cathriona White en su funeral en la localidad irlandesa de Cappawhite, al que asistieron numerosos familiares y amigos.
El actor de 53 años, que llevaba traje oscuro y barba, acudió al entierro desde Estados Unidos acompañado de su hija, Jane, y en todo momento se mantuvo cerca de la familia de la difunta.
Después de la ceremonia en la capilla de Nuestra Señora de Fátima, Carrey transportó con otros hombres el ataúd de White para ser enterrado a unos quinientos metros, en el cementerio local, junto con su padre, Pat.
La irlandesa de 30 años, murió el 28 de septiembre en su domicilio de Los Ángeles, días después de que supuestamente acabara su relación sentimental con la estrella de cine, informó entonces la web especializada TMZ.
Las autoridades creen que White murió a consecuencia de una sobredosis de pastillas y la fiscalía que investiga el suceso entiende que se trata de un caso de suicidio, según la publicación.