La violencia en Israel y Palestina continuó ayer por décimo día consecutivo con nuevos casos de apuñalamiento, masivos disturbios y protestas en los que han muerto al menos seis palestinos —dos de ellos menores de edad— y decenas de personas han resultado heridas.
En Jerusalén Oriental, policías israelíes abatieron a dos palestinos de 16 y 19 años, después de que hirieran levemente a cuchilladas, en dos agresiones diferentes, a dos judíos ultraortodoxos y a dos policías israelíes.
Otros dos palestinos, menores de 13 y 15 años según fuentes médicas, murieron en enfrentamientos a lo largo de la frontera entre Gaza e Israel, en los que manifestantes palestinos volvieron a acercarse a la verja fronteriza para arrojar piedras, cócteles molotov y neumáticos ardiendo.
Los sucesos en esa zona siguen a la violenta represión del viernes por parte del Ejército israelí a protestas similares en el norte y este de Gaza, en las que murieron seis palestinos (uno de ellos sucumbió ayer a sus heridas en un hospital) y más de cien resultaron heridos.
El sexto palestino muerto ayer es un joven de 24 años del campo de refugiados de Shuafat, en el norte de Jerusalén, que había resultado herido el viernes por la noche por disparos israelíes en un enfrentamiento.
MUERTOS Y HERIDOS
La violencia se ha recrudecido con manifestaciones y enfrentamientos en Jerusalén Este, Cisjordania y Gaza, en los que han muerto veinte palestinos y cientos han sufrido heridas de munición real y balas recauchutadas disparadas por soldados israelíes.
También han muerto cuatro israelíes y más de veinte han resultado heridos en ataques palestinos.