Toda violencia es condenable

Es comprensible que la jefa de la Policía se sienta afectada emocionalmente, ante la racha de muertes violentas de miembros del cuerpo policial en el desempeño de sus funciones de guardianes del orden público. Se conoce que por lo menos 16 policías han muerto cumpliendo su deber profesional en menos de un año, el último de ellos el oficial Kevin Valle que perdió la vida este martes 6 de octubre en los disturbios de Mina El Limón.

La muerte prematura y violenta de todos y cada uno de los miembros de la Policía es lamentable y merece la condena de la sociedad. La vida de cualquier persona humana es sagrada, tanto de los policías como de los ciudadanos civiles e incluso de los alzados en armas que las autoridades policiales llaman delincuentes. También los criminales tienen derecho a la vida y el hecho de que cometan delitos no justifica que se les maltrate y mucho menos que se les mate estando en situación de indefensión.

Sin embargo, aunque se sienta conmovida emocionalmente por la muerte violenta de los oficiales de la Policía, la jefa de la institución es una servidora pública profesional y tiene la obligación de controlar sus emociones, sobre todo en sus relaciones con la sociedad y particularmente con los medios de comunicación y los periodistas. La jefa de la Policía no debería molestarse porque una periodista de LA PRENSA le pide su opinión acerca de por qué algunos civiles desarmados, inclusive mujeres, pueden someter y desarmar a oficiales especializados en operaciones especiales que se supone tienen mucha preparación en el manejo de armas, en las artes marciales y la defensa personal. Esto es algo realmente insólito que merece una clara explicación.

Por otra parte, nosotros condenamos la violencia en todas sus formas, por la razón que sea e independientemente de quienes la practican. Con la misma energía y entereza que repudiamos la violencia de la Policía contra ciudadanos pacíficos e indefensos, condenamos también la violencia criminal que practican algunas personas y grupos de civiles contra miembros de la institución policial, como en el caso de Mina El Limón o en el de los cinco policías asesinados en Punta Gorda a mediados de agosto pasado.

La violencia es una manifestación irracional de la naturaleza humana que debe ser condenada sin condiciones de ninguna clase. Pero ante todo debe ser prevenida con educación cívica sistemática, con la promoción de la tolerancia y del ejercicio pacífico del derecho de protesta pública, y con el ejemplo del respeto a los derechos humanos por parte de los gobernantes.

Lamentablemente no fue eso lo que practicó el partido que actualmente detenta el poder, ni lo que enseñó a sus seguidores y a los ciudadanos en general cuando estaba en la oposición. Por el contrario, el partido orteguista promovió el uso de la violencia en las luchas sociales y las protestas públicas. Y ahora que está en el poder, que lo ejerce de manera absolutista y se resiste incluso a hacer concesiones parciales, está pagando lo que practicó en el pasado y haciendo pagar injustamente a toda la sociedad.

Editorial Mina El Limón Policía Nacional violencia archivo

COMENTARIOS

  1. Ariel
    Hace 11 años

    El que siembra vientos…cosecha tempestades.

  2. SI SE PUEDE
    Hace 11 años

    La gente de El Limón acaba de demostrar que sí se puede.

  3. Max Pérez
    Hace 11 años

    Estoy de acuerdo en el comertario realizado en el editorial, SOLO se equivocan en algo, LA SEÑORA AMINTA GRANERA no es profesional, de serlo estaría en la vida civil como lo mandata la ley y no haberse prestado al continuismo complice de quien a destruido la incipiente democracia y estado de derecho que veniamos formando. Y no le importa un carajo la vida ni de civiles, ni de sus pobres coimeros, sino ya hubiera renunciado y luchar por la institucionalida de Nicaragua

  4. Porfirio J. Gómez
    Hace 11 años

    No debe la encargada de la P.N. declararse ofendida por ser cuestionada por delitos cometidos por subalternos en tantos hechos como Las Jagüitas, ni mucho menos expresar «siento rabia» por la muerte de un agente en los sucesos recientes, que ocurrieron por la ineptitud policial dando lugar a la condena general. Por su posición de servidora pública debe mantener su profesionalismo. Eso revela incultura e indica que ha perdido el rumbo. Ni la madre en Las Jagüitas que perdió hijos, llegó a…

  5. Edmundo Dantes
    Hace 11 años

    Esta jefa de facto es caso clasico del dicho «come santos…c..diablos». Le gusta medir con su vara, pero no le gusta que la midan a ella con la misma vara. Ella trata de detender su imagen piadosa, pero ni los propios policias la respetan porque ella no es el verdadero jefe.

  6. guillermo areas cabrera
    Hace 11 años

    muy buen editorial.Quien siembra vientos cosecha tempestades. El pueblo fue enseñado a protestar de manera violenta e irracionalmente mandando desde abajo.Hoy dia no hace mas que poner en practica lo aprendido.

  7. Emiolo Robles
    Hace 11 años

    Excelente editorial .Srs.d la Prensa sigan siendo los voceros del pueblo.para ser realistas el único medio escrito q nos tiene bien informados d l precaria situación cotidiana q vive el nicaragüense q solo quiere vivir cn dignidad.trabajo y paz

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