Mucho se habla de la felicidad. Para el filósofo griego Aristóteles, la felicidad era el propósito y el significado de la vida. En la filosofía oriental, la felicidad es un estado de ánimo de armonía interna que se manifiesta en un sentimiento de bienestar permanente.
La definición occidental de felicidad se refiere a un estado mental positivo, que genera una sensación subjetiva de bienestar. Tiene que ver con la emoción o autorrealización de lograr/alcanzar ciertas metas personales, sociales, económicas, etc. Felicidad es sentirse bien con uno mismo y con los demás.
¿Qué causa la felicidad? A nivel químico, la felicidad tiene relación con la generación en el cerebro de ciertos neurotransmisores como la serotonina, dopamina y diotoxina que generan emociones positivas y estados de felicidad mental.
Además de una interacción positiva con los demás y la autorrealización; ciertas drogas y alcohol, son capaces de alterar momentáneamente los sentimientos de placer y emociones generados en la mente de las personas; aunque como contraindicación, posteriormente las personas caen en una depresión aún mayor a la que tenían antes de consumir dichas drogas.
La ciencia arguye que con el progreso de la nanotecnología sería posible crear artificialmente estados de felicidad; no obstante, una investigación más profunda determina que lo que realmente importa es cómo interactuamos con las otras personas a nivel de relaciones cercanas y conexiones sociales.
Las conexiones personales disminuyen la depresión, reducen la soledad y aumentan los niveles percibidos de apoyo social. Las emociones positivas emergentes de relaciones saludables, principalmente basadas en el amor, generan mayores niveles de satisfacción con la propia vida y fisiológicamente desarrollan una mayor conectividad cerebral.
Amar y ser amado, así como el sentido de compromiso con alguna causa, generan sentimientos positivos relacionados con la felicidad.
La gran importancia de nuestro nivel de felicidad es que influyen generando actitudes positivas, motivación y comportamientos que nos impulsan a alcanzar nuevas metas.
A nivel económico la felicidad genera actitud positiva que aumenta la inteligencia emocional, el trabajo en equipo, las ventas y el desarrollo de negocios, lo que permite mejorar los resultados financieros.
A nivel social aumenta la interacción humana, la tolerancia y solidaridad.
A nivel personal, ayuda a una mejor salud física, mental y a mejorar las relaciones intrapersonales (con uno mismo) e interpersonales (con los demás).
Automotívese a ser más feliz y disfrute de una vida más longeva y placentera.
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