Las medidas adoptadas por el Gobierno chino para luchar contra la corrupción están provocando indirectamente la desaceleración del crecimiento del gigante asiático, según afirmó el economista y asesor del Banco Central de China, David Daokui Li. “El Gobierno de China ha iniciado muchas campañas anticorrupción y eso ha hecho que los funcionarios locales actúen con mucha precaución y no promuevan nuevas inversiones”, explicó.
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