Manuel Obregón S.

Rubén Darío, cronista

Nuestro Rubén Darío, cada vez nos sorprende más. En su vida como periodista se la jugó toda. Desde temprano fue su medio de vida. Trabajó para muchos diarios, en América del Sur, y en Centroamérica. La mayor parte, más de veinte años, (1893 hasta su muerte) para el diario La Nación de Buenos Aires. Se dice que para este periódico escribió, por lo menos, 600 crónicas. Una buena parte de ellas se convirtieron en libros, y, también se afirma que dos tercios de su obra total tienen esta raíz, textos publicados en periódicos.

Conocemos bastante su poesía, cuentos, novelas, cartas, prólogos, ensayos, opiniones, pero no lo suficiente de su obra como cronista. Valga destacar tres investigadores que le han seguido las huellas al Rubén Darío cronista: Escritos dispersos de Rubén Darío , (recogidos en periódicos de Buenos Aires), editado por Pedro Luis Barcia, La Plata, Universidad Nacional de La Plata, dos tomos, 1968 y 1977; Crónicas desconocidas , 1901-1906, edición crítica y notas de Günther Schmigalle, editado en el 2006 por la Academia Nicaragüense de la Lengua y la edición tranvía/ Verlag Walter Frey, de Berlín; Crónicas desconocidas 1906-1914, igualmente crítica y anotada por Günther Schmigalle, publicada en el 2011, por la Academia Nicaragüense de la Lengua, y Viajes de un Cosmopolita Extremo , editado por el Fondo de Cultura Económica en 2013, con selección y prólogo de Graciela Montaldo.

Pedro Luis Barcia es dariista internacional reconocido y ya estuvo en Nicaragua en 1993, con motivo de un Simposio Internacional sobre las Obras Completas de Rubén Darío , ocasión en que presentó la ponencia Proyecto para Las Obras Completas de Rubén Darío , en un intento por ordenar y publicar su obra. Günther Schmigalle es un hispanista alemán de prestigio y su aporte es invaluable. Es miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua. Y, Graciela Montaldo, argentina, estudiosa y crítica, cuyo prólogo Guía Rubén Darío, es admirable.

Schmigalle recopiló en los dos volúmenes (1901-1914), un total de 115 crónicas, y Montaldo, 42 crónicas, de las cuales solo 6 están ya consideradas por Schmigalle. Montaldo agrupa las crónicas en tres ejes: I. Aquellas consideradas parte de la Geopolítica y cultura de la época, es decir como globalidad de lo que sucedía en el mundo. II. Las más cercanas a su Archivo y experiencia personal de Darío, y III. Las relativas al Espectáculo, aquellas ocasionales que retratan el entretenimiento y las costumbres.

Seis son tomadas de España Contemporánea (1901), seis de Crónicas Desconocidas de Schmigalle (1901-1914), trece de Escritos dispersos de R. Darío de P. Luis Barcia (1968 y 1977) y en menor participación, de Peregrinaciones (4), Todo al Vuelo (3), El Viaje a Nicaragua e Historia de mis libros (1), Tierras Solares (2), Parisiana (2), Los Raros (1), de la revista Anthropos (1), Obras desconocidas de Rubén Darío de Raúl Silva Castro(1), Rubén Darío en Uruguay (1) reproducido por Antonio Seluja Cecín, y Páginas Olvidadas (1), Buenos Aires, de Samuel Glusberg (1921).

Entre las cosas curiosas se reproduce, siendo la primera de la selección, la crónica Martín García. Cartas del Lazareto (1895), donde Darío escribe bajo el seudónimo de Levy Itaspes. En realidad son tres partes, en 19 páginas; y la última crónica escogida, es referida a su viaje final a Nicaragua, ya fatigado, buscando su país natal: Apuntaciones de Hospital , fechadas en Nueva York, en julio de 1915.

Invito, próximo al centenario de su muerte (2016) a leer a Darío como cronista, donde hay un amplio espectro. Un radar que lo abarcó todo. Además, lúcido y muy actual.

El autor es economista

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