No hubo una despedida triunfal, pero los fanáticos en el Tropicana Field, hogar de los Rays de Tampa Bay, reconocieron el esfuerzo de Erasmo Ramírez a lo largo de toda la temporada y premiaron al rivense con una ovación cuando iba camino a las duchas, después de fajarse durante 5.1 entradas frente al equipo más explosivo de las Grandes Ligas.
Erasmo salió sin decisión anoche ante los Azulejos de Toronto en su último juego de la campaña, en el cual tiró 5.1 entradas de 10 hits, cuatro carreras limpias, una base y tres ponches. Dejó el juego ganado 4-2, pero también heredó dos corredores, los cuales anotaron por el inoportuno relevo de Enny Romero, quien terminó cargando el revés de los Rays 8-4.
Fue un partido sufrido para el bigleaguer pinolero, que fue esquivando varias emboscadas, así que cuando los Rays hicieron un racimo de cuatro carreras en el quinto episodio, coronas por un jonrón de Mikie Mahtook con dos a bordo, para tomar la delantera 4-1, el triunfo 12 parecía al alcance.
Todo el esfuerzo por evitar el menor daño posible, se vino al piso en el sexto episodio, cuando Toronto explotó al nica en un parpadeo, dejando atrás los amagos y sincronizando por primera vez en el encuentro.
Después de un out, por ponche a Chris Colabello, Russell Martin y Troy Tulowitzki dieron hits consecutivos y Kevin Pillar siguió con un doblete por el jardín izquierdo que impulsó una y puso corredores en segunda y tercera.
Erasmo fue movido de la colina y Romero entró en acción para permitir un triple limpia bases de Ryan Goins que igualó la pizarra 4-4 y enseguida un elevado de sacrificio de Ben Revere, le dio la ventaja a Toronto, destruyendo las aspiraciones del nica por despedir la temporada de forma exitosa.
El de anoche, no fue el mejor Erasmo de la temporada, en la cual tuvo una serie de momentos brillantes y fue en líneas generales un tirador consistente.
También demostró su carácter, al ser cambiado de Seattle a Tampa Bay y luego levantarse de un mal inicio para convertirse en el segundo mejor brazo del equipo.
Del 14 de mayo, cuando le dieron la pelota para abrir ante los Yanquis y los venció para su primer triunfo de la temporada, al 10 de julio, cuando derrotó a Houston, tuvo un trecho casi fantasioso, al registrar ocho victorias por una derrota en 11 salidas y logró bajar su efectividad de 6.66 a 3.63. Ningún otro tirador en las Grandes Ligas ganó más juegos, ni tiró para mejor efectividad que el nica en ese período de dos meses.
Este fue el año graduación para el pinolero, en quien confiamos será un digno sucesor de Denis Martínez y Vicente Padilla, quienes han sido los abridores nicas con las carreras más duraderas y exitosas en el mejor beisbol del mundo.
Al dar este salto de calidad y acumular más de 160 innings lanzados, seguramente Erasmo no tendrá permiso para tirar en Venezuela como lo ha hecho en los últimos años, así que su próxima parada podría ser con la Selección Nacional de Nicaragua en las Eliminatorias del Clásico Mundial de Beisbol, en marzo del 2016.
ASÍ CERRO
Erasmo Ramírez terminó esta temporada con 11 victorias y seis derrotas, más 3.75 en efectividad.
El rivense lanzó en 34 juegos de Tampa Bay, de los cuales 27 fueron como abridor, recorriendo 163.1 entradas con 145 hits en contra, incluyendo 16 jonrones.
De 73 carreras que permitió el nica, 68 fueron limpias. Además regaló 40 bases por bolas y recetó 126 ponches.
BAJÓ EL RITMO
1 juego ganó Erasmo Ramírez en sus últimas ocho aperturas, luego que había conquistado 10 triunfos en 17 aperturas desde que fue movido del bullpen a la rotación de Tampa Bay.