En Nicaragua solo dos de cada diez personas mayores de 65 años reciben una pensión. Además solo el 15.8 por ciento de ellas goza de buena salud a lo largo de su vejez y el 62.2 por ciento debe trabajar para obtener un ingreso de sobrevivencia. Por esta razón, el país ocupa el escaño 57 en el Índice Global de Enjevecimiento 2015.
El estudio, elaborado y publicado por HelpAge International, con sede en Londres, analiza el bienestar de las personas mayores de 65 años en 96 países en cuatro áreas específicas: ingresos, salud, competencias y entornos favorables. En Nicaragua, según la investigación, una persona que cumple 60 años tiene la posibilidad de vivir 21 años más.
De hecho, de una escala de 100 puntos, Nicaragua obtuvo 46, el tercer peor a nivel de Centroamérica, donde Panamá es el mejor en la región para envejecer, seguido por Costa Rica.
En el caso de Nicaragua, referido principalmente al tipo de empleo al que tienen acceso las personas de la tercera edad, se señala que estos ocupan puestos de trabajo en su mayoría informales y precarios. Esto es debido en parte a las altas tasas de analfabetismo de la población de más edad y también el hecho de que después de mayores de 50 años es cada vez más difícil para las personas encontrar un empleo formal, precisa.
En eso coincide el sociólogo Cirilo Otero, quien explica que debido a la estructura de la economía, altamente informal y con graves problemas de productividad, la probabilidad de que una persona cuando envejezca lleve una vida digna, es reducida.
Además de la carencia de una política nacional de protección real para las personas de la tercera edad, Otero sostiene que el mal manejo de los fondos de la Seguridad Social agrava la situación de la población longeva en el país.
El problema es que los aportes (al Seguro Social) que han hecho los trabajadores, ese dinero se ha utilizado mal y se han ahorrado mal. Primero ocuparon el Seguro Social como una caja y los gobiernos han estado sacándole dinero indefinidamente y de manera grosera; y segundo, los que lo han administrado no lo han hecho bien porque no ponen ese dinero para ganar más dinero, recordemos que el capital con el que luego se pagarán pensiones crece en la medida que vos sepás invertir, precisa.
Según el ranking de HelpAge International, el bajo acceso a una pensión en las personas de la tercera edad es lo que provoca que Nicaragua ocupe uno de los escaños más bajos a nivel mundial en el indicador relacionado con ingresos.
Actualmente el INSS afronta una de las peores crisis desde 1990, cuando por primera vez cayó en déficit. El año pasado dicha institución, según cifras que publica el Banco Central de Nicaragua (BCN), cerró con un hueco financiero por 889.7 millones de córdobas.
¿QUÉ HACEN NUESTROS ABUELOS?
De hecho, la realidad que describe HelpAge International, con base en cifras oficiales, también se ve reflejado en la Encuesta para Medir la Pobreza en Nicaragua 2013, publicada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (Fideg).
Tras recordar que el tener acceso a la seguridad social es un derecho consignado en el artículo 61 de la Constitución Política, Fideg en su estudio menciona que efectivamente el 49.8 por ciento las personas mayores en Nicaragua tienen que trabajar para sobrevivir, de los cuales el 80 por ciento lo hacen en empleos informales, con jornadas de menos de cuarenta horas a la semana y de baja calidad que no reportan ingresos suficientes para mantener un nivel de vida adecuado y suplir todas sus necesidades.
Son los ancianos (ochenta por ciento) principalmente de las zonas rurales los que a pesar de su edad tienen que trabajar para sobrevivir, precisa. El problema es que en la zona rural solo el 2.7 por ciento cuenta con una jubilación o pensión.
TRABAJAN DE GRATIS
Otero también menciona que el problema es que cuando una persona en Nicaragua arriba a la vejez es vista como una carga económica para los hogares, peor aún si este no cuenta con una pensión.
El planteamiento del sociólogo Fideg los explica así: 37.5 por ciento de las personas mayores de 60 años no realiza ninguna actividad remunerada, convirtiéndose en un miembro dependiente en su hogar, aunque una parte importante de este grupo se dedica a oficios del hogar, especialmente las mujeres y más aún las rurales (cuarenta por ciento de las mayores de 60 años).
En el caso de las ancianas, gran parte de ellas apoyan en el cuidado de la familia, especialmente de los nietos para que sus hijas puedan trabajar y asegurar un ingreso para el hogar.
Es un duro panorama que parece no tener salida, porque el 74.9 por ciento de la población en Nicaragua tiene empleos informales en los que no gozan de derechos laborales ni seguridad social.
ASÍ SE ENVEJECE EN SUIZA
Suiza es el mejor país del mundo para envejecer, según el Índice Global de Envejecimiento 2015.
Ahí el ciento por ciento de las personas de la tercera edad cuentan con una pensión, además el 83 por ciento asegura estar satisfecha con la calidad de los servicios de transporte público y solo el 16.1 por ciento tiene ingresos por debajo del salario promedio de ese país.
Igualmente una vez que una persona cumple 60 años tiene una expectativa de vida de 25 años más.
El 93.7 por ciento de la población mayor a los 60 años tiene completa la educación secundaria o universitaria.
POBLACIÓN ENVEJECE RÁPIDO
El Índice Global de Envejecimiento señala que en los próximos años la proporción de personas mayores de 65 años crecerá aceleradamente. En 2014, un total de 7.8 por ciento de la población era mayor o igual de 60 años; para el 2030 esta crecerá a 12.5 por ciento y para 2050 se habrá elevado a 23.4 por ciento. Se estima que en 2050 el número de personas mayores del mundo se duplique y a nivel global llegue a más de dos mil millones de personas, lo que representará el 21.5 por ciento de la población mundial. Actualmente hay más personas mayores de 60 años que niños menores de 5, precisa.