La fe, la simulación o que uno de los cónyuges haya mentido son parte de las causales para la nulidad de un matrimonio católico, explica el vicario pastoral de Familia, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Fonseca.
Y explicó que “el hecho que después de casado (uno de los cónyuges) le diga a su pareja ‘yo soy estéril’, por ejemplo, eso se llama engaño y es una de las causas de nulidad matrimonial”.
Históricamente los católicos han considerado que para que un matrimonio católico sea declarado nulo no debe haberse consumado. Pero Fonseca aclaró que “puede ser que a la vuelta de dos años, incluso teniendo hijos, si hubo mentiras de la persona, eso también aplica, que independientemente esté consumado, puede tramitar su nulidad matrimonial”.
A casi un mes de la reforma introducida por el papa Francisco para la nulidad matrimonial, Fonseca reconoce que hasta ahora el procedimiento ha sido engorroso y costoso. En Nicaragua ese proceso dura un año por lo menos y Fonseca reconoce que comúnmente quienes hacían uso de ese proceso eran las personas con recursos económicos.
“La gente pobre y sencilla que no tenía los medios, que no tenía la instrucción de cómo proceder a la nulidad matrimonial… no se acercaba al tribunal”, indicó Fonseca, pero que el papa Francisco ha simplificado el procedimiento, al decidir que los obispos tengan la última palabra.
Con esta reforma, considera el religioso, “va a venir más información de nosotros a los fieles católicos para resolver problemas de miles de familias, que no lo habían hecho por razones de costos”.
El poco personal preparado con conocimiento en Derecho Canónico fue uno de los factores que hacía el proceso lento.