“Eso es fantástico. Hollywood, por fin, está abriendo la puerta a perfiles de personas reales. No todo se reduce a los guapos de toda la vida”, comentaba en la revista El Semanal Peter Hayden Dinklage. LA PRENSA/ FOTO: AGENCIAS

Un gigante en acción

Hollywood se rindió a la fuerza interpretativa y el talento de un pequeño gran hombre, Peter Dinklage, un actor de carácter que ha triunfado en el cine y que hace las delicias de millones de telespectadores

Hollywood se rindió a la fuerza interpretativa y el talento de un pequeño gran hombre, Peter Dinklage, un actor de carácter que ha triunfado en el cine y que hace las delicias de millones de telespectadores que siguen, capítulo a capítulo, las aventuras de su personaje, Tyrion, en Game of Thrones , por el que volvió a recibir otro premio Emmy.

Lo habitual es triunfar en el cine o la televisión con un físico atractivo o con unos músculos potentes, pero no es muy normal hacerlo con una altura de metro y treinta y cinco centímetros, como lo ha hecho Peter Dinklage, un actor que, gracias a su personaje de Tyrion Lannister, de la serie televisiva Game of Thrones , se ha convertido en un astro de la pequeña pantalla.

ACTUACIONES
Pero este hombre, que dijo desde joven que se negaría a realizar determinados tipos de trabajo, como el de bufón, porque “siempre he tenido principios”, es también un reconocido actor en la pantalla grande donde ha triunfado.

Sin duda, su popularidad ha subido como la espuma gracias a su personaje de Game of Thrones con el que ha logrado el Premio Emmy como Mejor Actor de Reparto en una Serie Dramática en dos ocasiones, en 2011 y 2015; el Scream Award al Mejor Actor de Reparto; el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto —serie, miniserie o película de televisión— en 2012 y también el Empire Hero Award, este mismo año.

ESCUDO

Peter Hayden Dinklage nació en la pequeña localidad de Morristown, en el estado norteamericano de Nueva Jersey, con acondroplasia, que es la forma más conocida de enanismo con extremidades cortas, pero su familia era de estatura habitual. Nunca recibió un trato especial. “La arrogancia es un mecanismo de defensa”, dice aseverando que cuando le recordaban continuamente su estatura solo tenía dos opciones: “O te escondes en un rincón oscuro o alardeas de ello y lo utilizas como escudo”.

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