La actriz sudafricana se unió en las Naciones Unidas a los presidentes de Mali, Malawi, Kenia y Lesoto para fijarse como meta: acabar con el sida en 2030.
Durante la sesión quien le robó el protagonismo fue un carismático niño de 12 años infectado con el VIH, Elijah Zacchary, quien abrió la sesión organizada por Onusida explicando cómo su madre le comunicó que tenía el virus a los seis años.
“Señores presidentes, gracias por prometer acabar con el sida en 2030. Pero para cumplirla, asegúrense de que los niños pueden tomar los medicamentos”, concluyó el menor.
Para el cierre, Onusida dejó la participación de Theron, quien aseguró que es “el comienzo de la generación libre de sida que siempre hemos soñado, pero todavía tenemos que hacer más”, y desvió la mirada hacia la información a la juventud africana.
“Crecí en Sudáfrica en esos terroríficos primeros momentos de la epidemia”, recordó la actriz, quien ha trabajado en los últimos ocho años concienciando en su país sobre la enfermedad a través del proyecto que lleva su nombre, convencida de que “la clave está en dar empuje a los jóvenes para asegurarse de que controlan su salud”.
ELLOS HABLAN
Por su parte, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, llamó a una “visión y compromiso globales” para afrontar este reto y recordó que, de los dos millones de nuevos casos en 2014, 1.4 millones tuvieron lugar en África.
El presidente de Malawi, Peter Mutharika, aseguró que en su país 1.1 millones de ciudadanos tienen el VIH, “sesenta por ciento de ellos son mujeres y niños”, a pesar de que mediante un plan de tratamiento de mujeres embarazadas se ha reducido el contagio madre-hijo en un 67 por ciento.