La visita del papa Francisco a Estados Unidos se está convirtiendo en un éxito publicitario para el grupo automovilístico Fiat Chrysler Automobiles (FCA) por el uso que el pontífice está haciendo del Fiat 500L y el Jeep Wrangler.
El papa Francisco recorrió ayer las calles de Washington ante decenas de miles de personas en el clásico papamóvil, que esta vez es un Wrangler, un modelo producido por la popular marca de todoterreno de FCA, Jeep, ahora ligada con la italiana Fiat. Ayer el papa volvió a utilizar el Fiat 500L para desplazarse a la Casa Blanca y reunirse con el presidente estadounidense, Barack Obama.
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