Seis personalidades democráticas de Nicaragua publicaron ayer lunes, en LA PRENSA, un mensaje que enviaron al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el diplomático uruguayo Luis Almagro.
Suscriben dicho mensaje el excandidato presidencial del PLI, Fabio Gadea Mantilla; la expresidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosa Marina Zelaya; los presidentes de los organismos cívicos Hagamos Democracia y Movimiento por Nicaragua, Róger Arteaga y Marvin Gómez respectivamente; y los secretarios ejecutivos de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Marcos Carmona y Álvaro Leiva.
El propósito del mensaje en referencia es pedir a la OEA que cumpla, en el caso de Nicaragua, las disposiciones de la Carta Democrática Interamericana sobre alteración del orden constitucional y falta de condiciones necesarias para la realización de elecciones libres y justas en cualquiera de los Estados miembros de ese organismo hemisférico.
El orden constitucional de Nicaragua fue alterado por Daniel Ortega para poder reelegirse en la presidencia y además se impuso mediante un fraude electoral, en las elecciones de noviembre de 2011; fraude verificado por las misiones electorales de la OEA y la Unión Europea que informaron sobre la falta de transparencia electoral.
La OEA no actuó en esa ocasión de conformidad con lo que manda la Carta Democrática Interamericana, seguramente porque su secretario general era entonces el político socialista chileno José Miguel Insulza, reconocido como obediente a los regímenes autoritarios del grupo Alba. Pero ahora el nuevo secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, a pesar de que también es un político socialista está actuando con más independencia y en coherencia con los principios de la Carta Democrática Interamericana. Y de allí que las personalidades nicaragüenses antes mencionadas le pidan a Almagro “que la OEA manifieste el mismo impulso con Nicaragua con la observación electoral, como lo hizo con Venezuela”.
En efecto, Almagro ha solicitado al gobierno de Venezuela que invite a la OEA para observar las cruciales elecciones de diputados a la Asamblea Nacional del próximo 6 de diciembre. Según explicó el secretario general de la OEA al excanciller venezolano y ahora ministro de Comunas del régimen chavista, Elías Jaua, en carta pública que fue dada a conocer la semana pasada, uno de los servicios de mayor calidad que presta la OEA es la observación electoral, la cual ayuda a garantizar que las elecciones sean “para todos, para que todos en igualdad ante la ley puedan elegir o puedan ser candidatos”.
La observación electoral de la OEA no es una intervención extranjera en la política doméstica, como dicen falsamente los gobernantes autoritarios que quieren hacer sus fraudes electorales e imposiciones políticas con impunidad. Por el contrario, por mandato de su Carta fundacional y de la Carta Democrática Interamericana, la OEA tiene derecho y obligación de velar porque las elecciones en sus Estados miembros sean libres y limpias.
Es pertinente, pues, la petición de que la OEA solicite venir a observar las elecciones de Nicaragua, del mismo modo que ha pedido observar las de Venezuela.
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