El número de casas destruidas por dos enormes incendios forestales en el norte de California rebasó ayer las mil, después de que las autoridades contaran otras 250 durante una evaluación de daños en las faldas de la Sierra Nevada en tanto que las llamas amenazaban miles de estructuras más.
El fuego, en el que han muerto al menos dos personas, estaba contenido en 65 por ciento, pero persistía el peligro por las llamas para 6,400 estructuras.