El Movimiento por Nicaragua (MpN) teme que haya un nuevo conflicto que tiña de sangre al país, debido a que el Gobierno mantiene cerrados los espacios cívicos, irrespetando el compromiso de elecciones libres y democráticas que asumió el Estado en el acuerdo de paz de Esquipulas II.
“Para el Movimiento por Nicaragua, el que hayan condiciones para elecciones libres y transparentes el próximo año es una asunto de interés nacional que trasciende partidos políticos, sectores gremiales, organizaciones y que más allá de las diferencia podamos tener todos en este país, incluyendo a la gente que está administrando la cosa pública, debemos hacer un esfuerzo por lograr condiciones para que las próximas elecciones sean una oportunidad, quizás la última, de que resolvamos los problemas políticos, sociales y económicos que aquejan a Nicaragua, de una manera cívica y pacífica”, dijo Violeta Granera, directora ejecutiva del MpN.
Basados en la premisa de que solo el respeto al voto popular es la posibilidad de superar el empobrecimiento, la corrupción y la inequidad de todo tipo, el MpN llamó en un comunicado a que se cumplan todas las demandas para un sistema electoral confiable que han solicitado diversos sectores como la empresa privada y la Iglesia, antes que se convoque a las elecciones de 2016.
En el documento, la organización deja claro que por su naturaleza no tiene filiación política alguna, ni está apoyando alguna coalición electoral, pero deja sentado que “se opone y denuncia a los regímenes autoritarios que someten, empobrecen y envilecen a la gente, como el actual (gobierno de Daniel Ortega)”.
El MpN pide que antes que se convoque a elecciones se deben cambiar a las autoridades del Consejo Supremo Electoral y sus estructuras.
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