Hasta julio pasado la caída del precio del petróleo había dejado al país unos 226 millones de dólares en ahorro, al cerrar la factura por importaciones en 474.87 millones de dólares, según publica el Banco Central de Nicaragua. El año pasado para esa misma fecha, el saldo ascendía a 700.89 millones de dólares.
La factura petrolera compuesta por crudo, combustibles y lubricantes, acumula al séptimo mes del año un alivio general de 32 por ciento, respecto a igual periodo de 2014.
Según el máximo órgano bancario, en julio Nicaragua pagó el barril de petróleo más alto en lo que va del año, al cancelar a los mercados internacionales 70.5 dólares por barril en promedio, situando la media global en 61.3 dólares.
¿Cómo se distribuyó el gasto total de la factura hasta julio? Unos 196.96 millones de dólares fueron destinados para la compra de petróleo, inferior a los 336.71 millones de dólares gastados en igual lapso del año pasado. Es decir que solo por ese rubro el país acumula un alivio del cincuenta por ciento, es decir unos 170 millones de dólares.
En el caso del gasto por importación de combustibles terminados, el país hasta julio ha facturado 251.33 millones de dólares, menor a los 336.23 millones de dólares pagados en 2014. Es decir que el ahorro asciende a unos 85 millones de dólares. Además de gasolinas y diesel, este saldo incluye el pago por fuel oil, gas licuado, gasolina de aviación, entre otros.
El gasto por lubricantes se situó en 26.58 millones de dólares, similar a los 27 millones de igual periodo del año pasado.
1,144.98 millones de dólares ascendió el año pasado la factura petrolera y sus derivados, según datos del Banco Central. Este año el Gobierno prevé que en ahorro solo por generación de energía se logre unos 114 millones de dólares, según el Instituto Nicaragüense de Energía.