El asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, confirmó que fue advertido por pobladores del municipio de Rosita, del arresto supuestamente indiscriminado ejecutado por la Policía tras protestas de la semana pasada.
A Cuevas le informaron desde esa comunidad que debido al temor de los lugareños muchos se habían escondido en los montes.
Aparentemente la Policía trasladó a varios de los detenidos a Managua.
Hasta ayer la CPDH no precisaba cifras sobre la cantidad exacta de personas detenidas y que pudieron haber sido trasladadas a las celdas de El Chipote, procedentes de Rosita.
El sábado LA PRENSA publicó que un enfrentamiento ocurrido el viernes entre la Policía y un grupo de personas que pedía la liberación de dos detenidos, Ruperto de Jesús Martínez Cruz y Victorino Olivas Reyes, dejó varios heridos, lesionados y la destrucción de persianas en el Juzgado Único Local de Rosita, donde se desarrollaba el juicio.
Martínez y Olivas fueron acusados de usurpación de dominio público o privado en concurso real con los delitos de exposición de personas al peligro y entorpecimiento de los servicios públicos, tras protestas escenificadas en ese municipio entre el 1 y 17 de julio.
Cuevas dijo que la versión que le transmitieron a él los lugareños a través del teléfono fue: “Que ellos solo ven que andan una cantidad de personas detenidas y que anda una cantidad de personas de las comunidades que andan en los montes (huyendo)”.
En la comunidad hasta circuló el rumor de que una de las personas heridas había resultado afectada en un ojo, aparentemente por el impacto de un balín, indicó Cuevas. Pero hasta ayer no era confirmado. El juicio contra Martínez y Olivas fue suspendido por enfermedad del primero y de su defensor.
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