Ser padre de familia siempre ha sido una gran responsabilidad para la vida de un niño o niña en diversos ámbitos, emocional, social, económico y afectivo, para un hijo tanto el padre como la madre juegan un papel fundamental y muchas veces por su condición de ser machistas los padres no demuestran afecto a sus hijos pensando que la crianza y educación le corresponde solo a la mujer.
Para un niño su padre representa a un héroe, aprenden de él, quieren ser como él, de la relación padre-hijo depende la personalidad y forma de vida que este tendrá en el futuro, la importancia que juega el rol del padre en la vida de sus hijos e hijas se considera un factor fundamental para su desarrollo.
Algunos padres se involucran menos que las madres en lo que acontece a sus hijos e hijas, ya sea en el ámbito social, la salud, o bien en lo relativo a dificultades emocionales o de conducta, existiendo en muchos casos la creencia de que sus hijos e hijas son más cercanos emocionalmente a sus madres.
Son pocos los padres que brindan confianza a sus hijos, limitándose solamente a ser un proveedor de alimentos y satisfacer necesidades materiales, no participan de la vida escolar de sus hijos, no saben lo que se pierden pues el niño aprende con el ejemplo y es la oportunidad para inculcar valores y principios, fomentar el deseo de superación y buenos hábitos que le acompañarán a lo largo de su vida.
Cuando un hijo siente que su padre le demuestra afecto siente seguridad, se siente querido e importante y aprovecha al máximo los momentos que comparte con su padre, es grandioso cuando incentiva en sus hijos el amor por la lectura y el arte, al menos a comer un helado. Si usted como padre no lo hace, se pierde la oportunidad de disfrutar a sus hijos e hijas con todas las posibilidades que tiene a su disposición. Nunca es tarde para empezar a hacerlo.
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