Teniendo en cuenta una serie de amenazas externas junto a la desaceleración que registra la actividad económica local, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) redujo a 3.9 por ciento la proyección de crecimiento económico para el 2015, que a inicios del año había proyectado en 4.5 por ciento.
“Esta revisión a la baja se basa en un crecimiento menor al esperado de la economía de Estados Unidos en el primer semestre del 2015. Un menor desempeño de las exportaciones (locales) comparado con expectativas iniciales y las condiciones desfavorables del clima, que apuntan a una reducción del crecimiento en el sector agropecuario”, detalló el director ejecutivo de Funides, Juan Sebastián Chamorro.
Dicha revisión a la baja está incluida en el II Informe de Coyuntura Económica que la organización presenta esta mañana en el Hotel Intercontinental Metrocentro.
Para Chamorro esta reducción sacará al país de la lista de los de mayor crecimiento, ya que Guatemala lo superó en el primer trimestre de este año y Honduras está muy cerca de hacerlo. “Lo que provocará un cambio en el ranking centroamericano”.
Al reconocer que el panorama económico se “vislumbra” menos positivo que el año pasado, la organización estima que además de la caída del 4.8 por ciento que registraron las exportaciones totales en junio, este año las colocaciones locales en el mercado internacional no reportarán crecimiento, sino que cerrarán a niveles similares a los del año pasado.
Esto lo atribuyen a un menor crecimiento de las economías avanzadas (en particular la estadounidense), a la no renovación de los TPL (Nivel de Preferencia Arancelaria) para el sector textil vestuario de zonas francas y a la caída del precio de los principales productos de exportación”.
“Pero esa disminución de los precios de nuestros principales productos de exportación, como el café, la carne y el oro, es una realidad con la que tenemos que vivir”, advierte Chamorro.
No obstante, la fundación estima que la reducción en la tasa de crecimiento será “amortiguada” por un incremento en la construcción, el crecimiento del gasto público y la estabilidad en el sector comercio.
En cuanto a la inversión privada, el informe estima un crecimiento en términos reales del 17.1 por ciento, “muy similar a la proyección oficial del 18 por ciento”. Pero se aclara que como han mencionado anteriormente, la inversión ha mostrado volatilidad en su tasa de crecimiento, principalmente por lo pequeña de la economía nacional y la magnitud de los proyectos de inversión.
“En la actualidad la construcción está teniendo un empuje, así como la inversión en maquinaria y equipos. Esta volatilidad hace de la inversión una variable particularmente difícil de predecir”, reconoce Chamorro.
“Funides estima para los años 2016 y 2017 un aumento (de la inversión privada) de 6.6 por ciento y 1.9 por ciento respectivamente, ante ausencia de información más concreta de los grandes proyectos”, dice el informe.
Para el 2016 Funides proyecta una tasa de crecimiento del 4.0 por ciento, con una perspectiva a mantenerse en el 2017, aunque Chamorro aclara que las estimaciones “no toman en consideración” el inicio de las obras de construcción de la hidroeléctrica Tumarín y las realizan en base a un precio estable del petróleo de entre cincuenta y sesenta dólares por barril para el resto del año.
Cabe mencionar que a inicios de esta semana el precio del crudo en el mercado internacional cayó por debajo de los cuarenta dólares por barril.
Según Funides los efectos de la caída del precio del crudo en el mercado internacional ya se siente en la economía, ya que esta “trae consigo un efecto positivo sobre el consumo. La reducción del precio de los combustibles liberará recursos de los consumidores, a los que podrán darle otros usos, “incluidas compras mayores”. En base a esto la organización considera que este año y los dos siguientes, el consumo crecerá en alrededor del cuatro por ciento.
En medio del panorama poco alentador Funides confía en que durante el 2016 y el 2017 las exportaciones recuperarán la tendencia de crecimiento, “a medida que los choques que se están sintiendo en 2015 se vayan disipando”.
El mayor empuje al crecimiento se espera de parte del comercio, por ser el sector de mayor peso relativo en el Producto Interno Bruto (PIB) . La contribución sería muy similar a la del año pasado y para los años siguientes (2016 y 2017) una estabilización en 4.1 y 4.5 por ciento respectivamente.
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