Al haber perdido las cosechas del subciclo de primera, por causa de la sequía, más de tres mil familias de comunidades del Corredor Seco de Boaco, Carazo y Chinandega están al borde de la hambruna y enfrentan también escasez de agua para el consumo.
La situación se agravará en los próximos días cuando las reservas de alimentos del pasado ciclo agrícola se agoten. Además, los pronósticos indican que el déficit de lluvia no permitirá la siembra de postrera.
“En esta zona ya hay hambruna, el 17 por ciento de las familias solo hace dos tiempos (de comida) y el resto sacrifica la calidad de los aspectos nutricionales, igual que la del agua, cuyas fuentes están siendo afectadas por el polvo y la pudrición de hojas”, afirmó Maryan Guzmán, facilitador del proyecto seguridad alimentaria del Centro Intereclesial de Estudios Teológicos y Sociales (Cieets).
Guzmán junto a otros representantes de organizaciones que integran la organización global humanitaria ACT Alianza, llamaron al Gobierno a atender la situación de emergencia.
Para la alianza esta es una “emergencia porque la incertidumbre y el hambre ha comenzado a ser una realidad en el territorio”, ante la “falta de disponibilidad de alimentos y la escasez y mala calidad del agua que están consumiendo las familias”.
“El Gobierno puede estar desarrollando algunas estrategias pero no son suficientes… Pero para esta situación de hambruna no ha habido más movimiento que alguno realizado por las autoridades municipales, para conocer los datos de pérdidas. Hemos tratado de entablar algunas coordinaciones para atender esta situación, pero no ha sido posible”, señaló Guzmán.
La alianza realizó un monitoreo en siete comunidades del Corredor Seco de Teustepe, Boaco, once más de Villa Nueva, Chinandega, y siete de La Conquista, Carazo. Los resultados de la investigación determinaron que unas 2,640 familias enfrentan la escasez de alimentos en Teustepe, 272 en La Conquista y cerca de doscientas en Villa Nueva.
FUERTES PÉRDIDAS
En cuanto a las pérdidas se estima que en Boaco ascienden a unas 16,250 manzanas de maíz, 4,200 de frijol, 2,600 de sorgo y unas 58 de hortalizas. Mientras que en Chinandega y Carazo rondan las doscientas manzanas en su mayoría de maíz.
“Cuando hicimos el monitoreo las familias dijeron tener reservas solo para agosto. A esta fecha ya como el ochenta por ciento se está quedando sin comida”, sostuvo Yanin Zapata, promotora del Cieets en Villa Nueva.
“El Gobierno debe brindar paquetes de alimentos y asistencia médica. También promover cultivos de rápido crecimiento y ofrecer asistencia técnica para que las familias puedan optar a la producción de alimentos en los próximos ciclos”, sugirió, Joel Rodríguez, delegado en Teustepe del Consejo de Iglesias Protestantes de Nicaragua (Cepad).
Según Rodríguez, la desaparición del embalse Las Canoas y el uso por parte de los grandes productores de arroz, del agua de los ríos Malacatoya y Fonseca —para regar unas dieciocho mil manzanas de arrozales— ha agudizado la escasez de agua para el consumo humano.
Por su parte, Zapata reconoce que el sistema de riego anunciado por el Gobierno sería una buena alternativa. Sin embargo, advierte que “si las fuentes hídricas están secas no servirá de nada, porque ¿de dónde extraerán el agua para que funcionen?”.
Las comunidades de Teustepe monitoreadas fueron: Llano Grande, La Joya, Aguas Calientes, Mercedes del Rancho, El Nancital y La Concepción.
Las comunidades de La Conquista monitoreadas fueron: La Vainilla, Las Enramadas, Martha Espinoza, El Mojón, El Gigante, El Naranjo, Tecomapita, El Nance, Santa Elena y las Cabeceras.
NICARAGUA “EL MENOS AFECTADO”
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aseguró que Nicaragua será el territorio con menores afectaciones en su producción debido a la falta de lluvia, si se compara con sus pares de Centroamérica. “Es todavía prematuro saber cuál es el impacto que habrá, pero lo que sí sabemos en cuanto a la afectación de tres productos como la caña de azúcar, maní y sorgo es que tendrán algunas fluctuaciones”, dijo.
En caña de azúcar aseguró que se revisan entre los ingenios, quienes expresaron que algunos tendrán mermas de entre el siete y diez por ciento y un promedio entre todos superior del diez por ciento, que no sobrepasa el veinte, añadió.
En cuanto al maní y el sorgo, el presidente de Cosep agregó que pueden esperar las lluvias hasta el diez de septiembre.
“En el caso del frijol y maíz, en general el volumen será mayor que el año pasado, pero en la siembra hay localidades del Corredor Seco que fueron afectadas (en el subciclo de primera) y el restante ha transcurrido con normalidad, pero habrá lo suficiente para abastecer los mercados”, refirió el presidente de Cosep.
Pese a esta afirmación del sector privado, el Centro de Predicciones Climáticas de la Agencia Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) publicó el mapa de previsiones climáticas de la región, donde se muestra que la mitad del territorio nacional será afectado por la sequía.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,5 A