Alison Parker, una joven periodista de 24 años, y Adam Ward, su camarógrafo de 27, fallecieron ayer mientras informaban en directo para un canal local de EE. UU., tras ser tiroteados en plena emisión por su excompañero de trabajo Vester Lee Flanagan.
Flanagan, de 41 años y que había sido despedido hace dos años por la cadena WDBJ7, filial de la CBS, emprendió después una huida de más de cinco horas en la que finalmente se disparó a sí mismo cuando se sintió acorralado por las autoridades, unas heridas de bala que le causarían la muerte más tarde en un hospital.
El suceso se produjo cuando los reporteros hacían una entrevista en vivo en una plaza de la población rural de Moneta, Virginia.
El autor de los disparos, conocido como Bryce Williams en los medios, se aproximó por detrás a los reporteros, de manera que solo la entrevistada podría haberle visto, y les disparó a quemarropa, causándoles una muerte inmediata.
justificación
El tiroteo y las imágenes que resultaron de la retransmisión han conmocionado al país, que además ha podido ver una grabación que Flanagan hizo mientras disparaba, la cual colgó posteriormente en las redes sociales.
Poco después de haber matado a sus dos excolegas, Flanagan justificó su gesto en una serie de tuits. Dijo, por ejemplo, que “Alison hizo comentarios racistas” y que a él le había indignado que ella “hubiera sido contratada a pesar de ello”.
Afirmó que padeció “discriminación, acoso sexual” y diversos actos crueles en el trabajo. “Dice haber sido atacado por hombres negros y mujeres blancas (…) por el hecho que era negro y homosexual”, resume ABC News.
Flanagan había demandado penalmente a sus víctimas por discriminación racial, pero Jeffrey Marks, presidente y gerente de la cadena local, confirmó la queja del exempleado, pero agregó que esta había sido desestimada por carecer de base argumental.
“No se pudo corroborar ninguno (de los comentarios racistas)… Creemos que se lo inventó”, dijo Marks.
«UN HOMBRE FELIZ»
Jeffrey Marks afirmó que despidió a Flanagan —a quien calificó de “hombre infeliz”— en febrero de 2013 luego de “numerosos incidentes vinculados con su violencia”.
Durante su corto pasaje por la cadena (ingresó en marzo de 2012) se había forjado una reputación ambigua: la de un hombre con el cual “es difícil trabajar” y la de reportero “con talento y experiencia”.
Se graduó en la Universidad estatal de San Francisco en 1995.