“Ay mamacita esos dientecitos que ya te venían y ahora ¿quién me va a despertar?”, decía en medio de un llanto desgarrador Mirlen Tinoco Mercado, de 18 años, mientras tocaba el cuerpo de su tierna de 7 meses que yacía dentro de un ataúd con un vestido blanco.
Pasadas las 8:00 p.m. del lunes Brithany Jesarela Mora Tinoco aún estaba despierta, su padre la cargó y salió al porche de su casa ubicada en el barrio René Polanco de Managua.
Ahí el clima estaba más fresco, el viento movía las hojas de un árbol de zapote y la niña estaba a punto de dormirse.
Repentinamente la paz fue interrumpida por las pandillas “Los Babys”, “Los Polanco” y “Los Come”, quienes detonaban sus armas sin importarles si herían a un inocente.
UNA MISMA BALA
Una bala desperdigada no le dio tiempo a Nelson Alexander Mora Hernández, de 24 años, de meterse a la casa con su niña.
Sus dedos (índice y pulgar) estaban heridos y esa misma bala perforó la espalda de Brithany.
“Yo salí en fuego cruzado y no me importaba nada, pero me jalaron porque todavía estaban tirando balas. Yo a la niña no la podía sacar y estaba viendo cómo se me iba (agonizaba), porque ya la miraba pálida. Salí corriendo al hospital. Ya no me importaban las balas”, dijo conmovido Mora Hernández.
Según los familiares de la joven pareja, la menor falleció a la 1:40 de la madrugada de ayer en el Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”.
Los restos de la pequeña llegaron la mañana de ayer en un taxi a la vivienda donde aprendió a gatear.
“¿Ahora esa sonrisa dónde la voy a ver?”, se lamentaba Mirlen Tinoco.
Según los pobladores, el enfrentamiento de los grupos juveniles se dio por disputa de territorios del barrio Germán Pomares y del René Polanco.
ESTÁ DETENIDO UN JOVEN IMPLICADO EN EL PLEITO
La Dirección de Auxilio Judicial Nacional (DAJ) y agentes del Distrito Siete de Policía ayer llegaron a levantar los casquillos de balas que quedaron en las calles.
También retuvieron a un adolescente de 17 años, quien había sido herido de bala en su cabeza y le ocuparon su vestimenta ensangrentada y se presume que participó en el enfrentamiento.
PIDEN CASTIGO
“Mi niña ya no vuelve con todo lo que me den, ya no vuelve”, se lamentaba Yadira del Rosario Mercado, por la muerte de su única nieta.
Asimismo pidió todo el peso de la ley para los sujetos que causaron la muerte de la menor.
“Confío en la justicia divina y también en la terrenal”, añadió.
Este martes las calles del barrio René Polanco permanecían custodiadas de policías.
“Pero la Policía siempre viene hasta que ya hay muertos, porque cuando se dan los enfrentamientos uno los llama y no se aparecen”, dijo una airada pobladora, quien prefirió omitir su nombre.
Familiares confirmaron que el cadáver de la niña fue llevado al Instituto de Medicina Legal (IML) para determinar las causas de su muerte.
También el equipo del Instituto de Criminalística y Ciencias Forenses de la Policía investiga el caso.
2 víctimas inocentes han muerto en menos de dos semanas en dos barrios de la capital. Alexander Escobar, de 15 años, murió el martes 18 de agosto en el fuego cruzado de dos pandillas rivales del barrio Américas Uno.
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