La severa sequía que por segundo año consecutivo ha azotado casi a todo el territorio nacional no ha hecho tantos estragos en Jalapa, El Jícaro, Murra, Quilalí, San Fernando y Wiwilí, de Nueva Segovia, donde los productores lograran rendimientos productivos de granos básicos entre regulares y excelentes, porque “aunque con menos agua, no ha dejado de llover”.
Los productores de la comunidad de San Nicolás, San Fernando, perderán al menos el cincuenta por ciento de la producción esperada de maíz y el ochenta por ciento de producción de frijol de primera, calculan agricultores de la zona, como Wilder Bellorín, quienes ya preparan la tierra para la siembra del ciclo de postrera a partir del 16 de septiembre.
A pocos kilómetros, camino a Jalapa, en la comunidad de Santa Bárbara, Cairo Manuel Gómez ya aporreaba frijoles del ciclo de primera. Confesó que este año han sentido más la ausencia de lluvias porque “el agua no cayó cuando la esperábamos”.
“Ha llovido, pero no en los niveles que acostumbramos a verlo; sin embargo vamos a tener producción al menos para comer”. Wilder Bellorín, de la comunidad de San Nicolás, en San Fernando.
Cairo Manuel sembró dos arrobas (50 libras) de semillas de frijol y calcula que apenas sacará cuatro quintales de frijoles rojos, cuando su producción histórica ha sido de diez quintales; “Nos dio la tierra para comer y para la semilla de postrera, ahora solo depende de lo que Dios mande, esperamos las lluvias fuertes de septiembre y octubre para cosechar”, recalcó Gómez.
El maíz en el ciclo de primera en esta microzona del municipio de Jalapa no tuvo mejor suerte. La producción histórica es de sesenta quintales por manzana y este año solo producirán treinta quintales por manzana.
En el municipio de El Jícaro estiman producirán niveles históricos de 40 a 50 quintales por manzana de maíz y 30 quintales por manzana de frijoles, según José Rolando Quezada, encargado de control de calidad en la Cooperativa Santiago R.L. de El Jícaro.
Internándose un poco más en el territorio está la ciudad de Jalapa, llamada tierra de abundancia. El comportamiento del invierno “es casi normal y sí ha habido menos lluvia que en otros años, eso impactará en cultivos que necesitan abundante agua, como es el caso del arroz”, reveló Eddy Gutiérrez, gerente de la Central de Cooperativas de Jalapa (CCAJ).
OTRA HISTORIA
Tan cierto es que en la zona sur del municipio el déficit de agua es más marcado, como el hecho de que en la zona norte y noreste los productores cosecharán el ciclo de primera excelentes niveles de producción de maíz, arroz y frijoles.
Un fenómeno este año es que el frijol, que comúnmente siembran en Jalapa en el ciclo de postrera —cuando las lluvias han menguado— en los últimos años los productores de la comunidad de El Porvenir-Teotecacinte lo están sembrando más que el maíz de primera, reveló Eddy Gutiérrez, quien concluyó que en Jalapa los productores han ido acomodando sus cultivos a los cambios climáticos.
Por caminos y veredas de Jalapa los productores secan y aporrean el frijol, mientras camionetas de todas partes del país y de países centroamericanos rondan ofertando precios para el grano de consumo básico, entre los 1,300 y 1,400 córdobas el quintal.
AÚN CON DÉFICIT
Los agricultores del municipio de Jalapa sembraron entre 5,000 y 6,000 manzanas de maíz y aún con el déficit de agua en algunas zonas esperan una producción aproximada a los 300,000 quintales del grano.
Productores como Horacio Orozco (Cofradía), Manuel Pineda Álvarez (Teotecacinte) y Erwin Pérez Fajardo (Las Delicias), entre muchos otros, sobresalen por su alta productividad de maíz, que oscila entre los 100 y los 140 quintales por manzana. Esta producción empezará a salir en septiembre y octubre.
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