Edmundo Jarquín

Leopoldo

En alguna ocasión Sergio García Quintero, quien en 1975 informó a Pedro Joaquín Chamorro de una horrorosa trama mortal que contra él se fraguaba en el círculo de Somoza, lo que dio origen a que Pedro Joaquín iniciara un diario en el cual llevaba registro periódico de notas políticas-personales, dijo que en ese círculo siempre que se mencionaba la palabra “Pedro” todo mundo entendía a quien se referían. Solamente había un Pedro.

Algo semejante ocurre a nivel internacional: cuando se menciona el nombre Leopoldo, todo mundo sabe que se está refiriendo a Leopoldo López, el dirigente opositor encarcelado por el régimen que preside Nicolás Maduro.

Es así no solamente por la gravedad de la crisis de un país tan importante como Venezuela —sobre la cual el dirigente español Felipe González escribió esta semana un artículo cuyo título, “Venezuela, al límite”, lo dice todo— sino porque Leopoldo López ha venido a emblematizar la lucha que libra el pueblo venezolana frente al despotismo en que ha derivado el régimen chavista y la crisis que ha provocado.

La gravedad de la crisis ha sido precipitada por la drástica caída de los precios del petróleo, pero pensar que esa es la única explicación de la misma sería un gran error. Las luchas callejeras de inicios de 2014, y que fueron el motivo para que Maduro encarcelara a Leopoldo y muchos más, se dieron varios meses antes que se iniciara la caída del precio del crudo.

Entre políticas económicas erróneas, corrupción, desarticulación del aparato productivo y criminalidad desorbitada, la crisis había empezado mucho antes, y no solamente por razones económicas sino también por una asfixiante privación de libertades democráticas.

Cuando Leopoldo fue encarcelado, en este periódico escribí un artículo relatando cómo, en ocasión de una reunión que habíamos sostenido en Costa Rica a finales de 2013, él había esbozado todas las salidas constitucionales que él respaldaba a la crisis que ya entonces era muy grave. Agregué que en el transcurso de la reunión, se recibió la información oficial que la inflación llegaría ese año al 60 por ciento —¡la tercera parte de la proyectada para el año en curso!— y que Leopoldo había comentado: esto puede hacer que la gente salga a la calle, y tenemos que acompañarla. Fue lo que ocurrió.

Esta semana, con motivo de que se cumplieron 18 meses de encarcelamiento de Leopoldo, se divulgó un vídeo filmado ocultamente hace algunos meses. En él aparece Leopoldo realizando un enorme esfuerzo hasta impulsarse a la ventana abarrotada de la celda, y desde ahí, en cuclillas sobre el borde de la ventana, a gritos, iniciar un diálogo con su compañero político Daniel Ceballos, encarcelado en otra celda. El dramatismo de la escena fue acentuado por el contenido del diálogo a gritos: reivindicaban una Venezuela para todos los venezolanos, y no solamente para los opositores al régimen de Maduro.

Pero Maduro se ha encargado, a su vez, de acentuar el contraste entre la posición política de Leopoldo y la oposición aglutinada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), pues mientras éstos reclaman una Venezuela para todos, Maduro, reaccionando a la divulgación del vídeo, compareció en la televisión inventando conspiraciones que solamente existen en su mente, y llegando al extremo ridículo de decir que tiene preso a Leopoldo para “protegerlo” de una amenaza mortal que, como dijo la esposa de éste, solamente existe en el intento de justificar una represión injustificable.

En nuestro país, el gobierno de Violeta Chamorro pudo cerrar heridas aún más profundas que las existentes en Venezuela, las de una guerra civil, porque fue capaz de gobernar para todos, vencedores y perdedores en las elecciones de 1990. En su artículo Felipe González ve una oportunidad relativamente semejante en las elecciones legislativas previstas para diciembre próximo en Venezuela. Los gobiernos latinoamericanos, en especial los que integran Unasur, la única organización multilateral invitada hasta ahora por Maduro a observar esas elecciones, tienen una gran responsabilidad en influenciar para que así sea.

Entre más voces se sumen para que esas elecciones sean la oportunidad que se desea para empezar a alcanzar una Venezuela para todos, en América Latina todos habremos ganado.
El autor es excandidato a la vicepresidencia
de la República.

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    Para que Leopoldo Lopez va prometer tanto para llegar a ser Presidente, que solo prometa encarcelar desnudos y en lamisma celda con prision perpetua, a Maduro, Cabello, Cilia, y todos los chavistas que se han enrriquecido con la renta petrolera, el lavado de dinero y el narcotrafico, y eso si que les garantize papel higienico y las hallacas.

  2. Nómel Pérez Soza
    Hace 11 años

    Pero Leopoldo López, no es ni un ápice del Doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, no es para nada su símil, por el contrario es un personaje que hay que estudiarlo a la luz de sus propios hechos, sin añadir que es uno de los pocos o de los muchos más bien que no es dueño de su propio miedo, sino que tuvo que pedir auxilia a Deosdado Cabello, para asilarse en la cárcel; no es comparable a la figura de ese gigante que era Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, aun con Olama y Mollejos, rendidos ante…

  3. Hace 11 años

    La Verdad aunque Duela. B Muniz era Asistente de Dr.Cardoze. Sergio Garcia era Pdte Com Salario Minimo, no somocista y libre pensador. El suscrito era funcionario del M Trabajo, amigo personal del Dr Sergio Garcia Quintero. Edmundo Jarquin era y es yerno de Pedro J Chamorro. E Jarquin disfrutaba de la confianza de su suegro. Por lo tanto esta diciendo la verdad. Sergio Garcia no se consideraria chivato o soplon por decirle Dr Chamorro lo que escuchaba dentro del Gbno. Al pan pan y al vino vino.

  4. Hace 11 años

    Siento disentir con Ud. Don David B. Muñiz, avisar a un amigo del peligro en que se encuentra su vida, para mi no es ser chivato ni soplon, es mas bien un acto de lealtad y muestra de la estimacion mas absoluta a un amigo. En el caso aludido, la calidad moral del Dr. Garcia Quintero se acentua, pues actuo muy cristianamente, olvidandose de la posicion que ocupaba en el gobierno dictatorial de aquel momento. Ejemplo digno a ser imitado, no cree Ud.?

  5. Carlos
    Hace 11 años

    No digan que profetizo o soy Mago,pero Leopoldo ya esta en el camino de la cima presidencial ,igual que Fidel,Ortega,Chavez ,quienes ante de ser gobernantes tuvieron presos por sus ideas,esperemos que Leopoldo cuando este en el Poder no imite a estos señores y se crea el mesia que solo el puede salvar a Venezuela.

  6. Hace 11 años

    Esta semana alguien del gobierno venezolano estaba diciendo que $100 dollars
    seria el precio ideal del petroleo. Seria mejor que dejen de soñar, porque
    despues las realidades son lo contrario. Asi sucedio cuando Chavez esta con
    tento y feliz de la vida porque el petroleo no paraba de subir.Es mas, que
    ria fuera el precio a $200 dls. por barril.Pero ni el petroleo escapa a la ley de gravedad. Se desplomo, y se fue como el tango:Cuesta abajo y de roda
    da.Hoy esta decrepito.Mejor no soñar

  7. onofre gutierrez
    Hace 11 años

    MUNDO: sería una lástima no que otros escritores se sumen a tu llamada para explicarle al pueblo la importancia de una vigilancia continental al proceso electoral de Venezuela. Si bien los recursos de Maduro allá y Ortega aquí son muy superiores a los de la oposición, Leopoldo y otros demócratas deben y tienen que atraer al pueblo a las urnas con propuestas de beneficios directos para las clases mas necesitadas. Es la gente pobre
    la que sufre con el fraude electoral.

    eficios direct

  8. David B. Muniz
    Hace 11 años

    En 1975 el Dr Sergio Garcia Quintero y yo, trabajabamos en el Ministerio del Trabajo siendo Ministro el Dr Julio Cardoze. Sergio y yo nos conocemos desde 1952, he sido amigo de su familia y su padre fue mi maestro en el Instituto Nocturno M. de C. Acusar de esta manera al Dr Garcia Quintero calificandolo de soplon o chivato es una verdadera calumnia a un hombre que se ha distinguido por su rectitud y honestidad. DBM

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