La Municipalidad de San José no puede impedir el continuo depósito de basura que algunos vecinos hacen a orillas del busto de Rubén Darío, ubicado en Barrio La California, San José, pero sí se comprometió limpiar e intentar recuperar el lugar como un espacio público cultural, coordinando con la embajada de Nicaragua.
“Lamentablemente se sale de las manos como tener a una persona que esté ahí esperando que el que vaya con una bolsita (de basura) no la coloque, porque al final son los mismos vecinos quienes la llevan. Déjenos hacer una inspección”, respondió la ingeniera Emperatriz Ordeñana, directora del departamento de servicios ambientales de la Municipalidad de San José.
Hace 11 años la artista plástica costarricense Loida Pretiz, hizo el mural con pedazos de cerámicas y remozó el pedestal sobre el busto de Darío que yace contiguo a las líneas del tren y a 200 metros de la embajada de Nicaragua, en Barrio La California, San José; desde hace más de 40 años.
El mural permanece sucio y ha perdido a través del tiempo los originales azul y blanco que simbolizan los colores de la bandera de Nicaragua; el busto no se identifica por el crecimiento del ornamento de una propiedad colindante y al frente de la estructura los vecinos lo convirtieron en un basurero público.
Según Ordeñana, no se justifica en lanzamiento de basura frente al monumento cultural del máximo poeta de Nicaragua, porque por ese barrio pasa el camión recolector de basura dos veces a la semana.
“La zona que uno puede decir que no puede ser que haya gente cochinita ahí, pero sí hay gente cochinita, porque nosotros el servicio de recolección lo damos dos veces por semana en esa zona, entonces no se justifica que la gente ponga residuos en ese lugar”, criticó la ingeniera.
Ante el problema, la basura tirada a orillas del mural será retirada por trabajadores de la Municipalidad, sin que haya certeza de que vuelva a ocurrir lo mismo. La comuna también sensibilizará a algunos vecinos del barrio La California para evitar que la sigan depositando y coordinará con la embajada de Nicaragua para recuperar el lugar como espacio público de la capital.
“Lo que podemos hacer nosotros es retirar el residuo porque no somos nosotros quienes lo ponemos, son los vecinos. Veremos si hacemos un volanteo y pasaremos la información de que no nos coloquen residuos, que es un busto y es un tema de cultura, lo cual (tirando basura) indica que hay incultura”, añadió Ordeñana.
La ingeniera indicó que la embajada de Nicaragua ha hecho gestiones en su despacho para mejorar el mantenimiento y estructura del lugar, a la cual le dará seguimiento en procura de al menos instalar iluminación en el pequeño parque.