Yader Loza Jarquín

La cédula un derecho, no privilegio

Cada vez que se aproxima un proceso electoral se vuelve latente la falta de cédula de identidad, documento indispensable para el ejercicio de derechos civiles y políticos así como para contraer obligaciones y realizar otras gestiones.

Aun cuando tener una cédula es un derecho y no un privilegio, obtenerla por primera vez se ha convertido en una odisea especialmente para los nicaragüenses que habitan en las zonas rurales que deben viajar hasta la cabecera departamental para realizar el trámite y esperar sin fecha cierta que les sea emitida. Surge aquí la pregunta, ¿hasta cuándo se mantendrá este problema?

Son diversas las razones por las que, según cifras de organizaciones de sociedad civil expertas en la materia, más de quinientos mil ciudadanos no tienen acceso a la cédula, argumentándose desde problemas registrales por un error de inscripción, pasando por la burocracia e ineficiencia del Consejo Supremo Electoral (CSE), hasta la irresponsabilidad ciudadana que únicamente en épocas electorales solicita o retira su cédula que en ocasiones lleva tiempo de haber sido emitida.

Pero además, está el factor político que ha tomado fuerza desde que en la Asamblea Nacional se nombraron magistrados electorales por afinidad y fidelidad partidaria antes que por méritos profesionales inaugurándose en el órgano electoral un sistema de trabajo al estilo de bancadas parlamentarias.

Esto dejó como resultado la defensa de los intereses de dos partidos hegemónicos y a la postre los de uno solo que en la actualidad controla las actuaciones del Poder Electoral, afectando la imparcialidad y credibilidad de dicha institución.

En tales condiciones, la cedulación ha sido víctima del interés partidario ya que al estar la cédula reconocida en el artículo primero de la Ley de Identificación Ciudadana (Ley 152) como el único documento para ejercer el derecho al sufragio, el partido de gobierno, con el control absoluto del ente electoral, ha utilizado la cedulación como arma política a su favor.

Así, beneficia a sus simpatizantes a los que ofrece facilidades para tramitar sus cédulas hasta el punto de llevárselas a la comodidad de sus casas, mientras obstaculizan la entrega a quienes no comparten la ideología oficialista. Una situación similar ocurre con la cedulación de los nicaragüenses en el exterior contemplada en el segundo párrafo del artículo 2 de la Ley 152.

No ha existido voluntad política del Estado para llevar a cabo este proceso en los diferentes consulados a pesar del esfuerzo que los compatriotas han hecho para facilitar el trabajo, mostrándose incluso dispuestos a asumir los gastos de la tramitación.

Esta actitud del Consejo Electoral constituye un desprecio para un sector de la población que de acuerdos con las cifras oficiales del Banco Central representa para el país un ingreso anual de aproximadamente un 1,200,000 dólares en concepto de remesas familiares.

De esta forma se está negando a los nacionales tanto dentro como fuera, el derecho a existir y valerse como ciudadano, y se transgrede el derecho a elegir y ser electo contemplado en el artículo 51 de la Constitución Política, se condena a la muerte civil a los que no poseen una cédula de identidad y se abre un mar de interrogantes sobre la realización de elecciones libres, justas y transparentes en los comicios venideros del 2016.

En definitiva, el aspecto político más que el técnico es el mayor impedimento a la cedulación y mientras este derecho se obstaculice desde una óptica partidaria, desprovista de profesionalismo y neutralidad, el problema persistirá y con ello el calvario de miles de nicaragüenses que seguirán sin poder identificarse, quebrantándoles un derecho humano elemental y volviéndolos indocumentados en su propio país.

El autor es licenciado en Derecho y en Relaciones Internacionales, miembro del Grupo Projusticia.

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    Ladrones, asaltantes, rateros, abundan en todas partes. Es bueno llevar docu
    mentos de identidad, pero yo solo llevo los originales si es importante la cita. PERMANENTEMENTE llevo las copia de mi PASAPORTE USA, LA COLILLA QUE
    ES PRUEBA QUE HE SERVIDO DE JURADO varias veces, un copia de la oficina de
    vehiculos a motor (una tarjeta)documentos de ciudadania usa. Pero normalmen
    te los dejo en casa por si acaso me asaltan o me roban. Hace 42 años acababa
    de llegar a USA, y no tenia nada.

  2. Carlos(cm)
    Hace 11 años

    DVS mal consejo el tuyo, pareciese q no vives en Nic. La gente solo porta su original cuando va a hacer una gestion, con los asaltos y la robadera a granel a lo q esta expuesto el ciudadano es insensato portar todo el tiempo el original, yo utilizo una fotocopia del mismo para q me identifiquen en caso d accidente o me dejen malmuerto en un asalto.

  3. Hace 11 años

    Y mientras mas nos acerquemos al megarrobo de las elecciones, mas trabaja el
    gordo Rivas Reyes preparando el fraude familiar tradicional. Mas va arreciar
    los ataques contra el pueblo,las masacres contra la poblacion. Y olviden las masacres de cualquier bando que eso es lo que menos lo importa al trom
    pudo. Eso si, cada vez que hay una masacre cualquiera que sea el bando, Da
    niel no da la cara y se esconde hasta debajo de la cama. Le tiene terror a los tiros, sobre todo si son para el.

  4. DVS
    Hace 11 años

    La cédula además de un derecho (que sea emitida y entregada al ciudadano) es una obligación también. Es un documento de identificación legal y cómo tal debe ser obligatorio portarlo todo el tiempo, ya sea para ser identificado cuando se requiera por cualquier autoridad, para hacer cualquier trámite o gestión ante cualquier entidad. Aquí la gente la anda sólo cuando la van a usar para alguna gestión. Todo ciudadano responsable porta su cédula, no la deja en casa.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí