El cambio en el pliego tarifario seguirá a la deriva mientras no haya una estrategia eficiente de costos y más aún si esta estrategia confronta intereses del presidente inconstitucional Daniel Ortega, que se ha metido al negocio energético como generador, transmisor, distribuidor y regulador supremo, afirmó Fernando Bárcenas, especialista en temas energéticos.
“Mientras exista el Gobierno que está, sin control alguno de parte de la población, sin transparencia, es imposible que haya un cambio en el pliego tarifario”, sostuvo el ingeniero Bárcenas.
Según él, para que la tarifa energética sea competitiva se tienen que deshacer los sobrecostos, revisar los contratos que fueron dados sin licitación, hacer una campaña de medición de caracterización para saber el consumo real de cada sector y abolir los subsidios cruzados desde la creación del pliego en el 2001.
Bárcenas asegura que la tarifa no se puede comparar con otros países porque tiene casi cuarenta años de rezago que trae consigo una tecnología obsoleta en el parque generador y en consecuencia, un bajo rendimiento.
“Vamos a tener sobrecostos respecto a cualquier otro país y nos vamos a diferenciar cada vez más negativamente en los costos energéticos en la medida que una capa corrupta se encuentre en el Gobierno. (Desde) hace cuarenta años vamos quedando rezagados mientras países como Costa Rica y Panamá van avanzando y nosotros no hemos podido avanzar a un ritmo que nos permita recuperar ese rezago comparativo”, sostuvo Bárcenas.
POLÍTICAS INADECUADAS
Por su parte, Juan Carlos López, coordinador del Centro Social de Ayuda al Consumidor, expresó que las políticas en el sistema eléctrico han sido inadecuadas y el ciclo se cierra con la distribuidora que no está siendo auditada en su gestión, sin embargo explica que la población tampoco ha exigido transparencia.
“Hasta el día de hoy cargamos los problemas del pasado, ahora hay generación de proyectos renovables pero el precio del megavatio no disminuye, aparte vemos que se castiga a los usuarios de la tarifa domiciliar que es el ochenta por ciento de la población, todo eso está fuera de control”, dijo López.
INDICADORES DE CORRUPCIÓN
Bárcenas explica que el proceso mismo da los indicativos de corrupción, pues en el 2008 fue abolido el proceso de licitación y desde entonces se hacen contrataciones directas que se prestan a todos los arreglos posibles y presiones indebidas.
En ese mismo año se contrató un generador de 230 megavatios de Albanisa, de motores de 2.4 megavatios de potencia, motores muy pequeños y por consiguiente muy ineficientes.
“Cuando una máquina es muy cara producto de su baja eficiencia, su despacho por costos económicos es el peor, porque se despacha al final; esto significa que va a generar poco en su vida útil, prácticamente es un lujo invertir en plantas ineficientes como la de Albanisa”, refirió.