El presidente de Fedecámaras, la principal patronal de Venezuela, Francisco Martínez, tildó ayer de muy aguda la crisis económica nacional y estimó que el presidente Nicolás Maduro debe adoptar correctivos muy fuertes y consensuados.
Estamos dispuestos a acompañar al Gobierno si, y solo si estamos incluidos en el consenso, toma medidas correctivas (…); uno no puede ocultar la realidad y en este momento hay una crisis muy aguda que debe ser atacada por un proyecto consensuado entre el sector público y el privado, dijo en la emisora privada Televen.
Una aguda escasez en los mercados establecidos, principalmente de alimentos y medicinas, y su irregular aparición a precios encarecidos en mercados informales y su adicional fuga al exterior como contrabando son algunas de las secuelas de la crisis.
Maduro achaca la crisis a una guerra económica de la oposición y a los empresarios de Fedecámaras, y estos, a su vez, a malas políticas macroeconómicas y a la corrupción.
La inflación acumula un 74 por ciento en los primeros seis meses del año, según cifras extraoficiales de la oposición, ya que el Gobierno de Maduro ha optado por no informar de los repuntes de los precios.
OCULTAN CIFRAS
La última cifra oficial dio cuenta en enero pasado, cuando oficialmente el Gobierno admitió que la economía nacional cerró 2014 en recesión, de que la inflación el año pasado fue de casi un setenta por ciento.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó el mes pasado que Venezuela tendrá una tasa de inflación superior al ciento por ciento en 2015 y que ahondará su recesión hasta el siete por ciento este año, en el marco de una política macroeconómica que considera insostenible.
Martínez dijo que es válido que los miembros del Gobierno tengan una visión ideológica socialista, pero no que ello les impida ver la realidad económica del país y minimizar la necesidad de un diálogo nacional para adoptar correctivos de común acuerdo.
El Gobierno no cree ni confía en los empresarios y tampoco el sector privado en el Gobierno y ese es un primer escollo que debe superarse, evaluó el presidente de Fedecámaras.
Tras ello, y porque todos queremos un mejor país, todos queremos salir de la crisis, se deben adoptar de manera consensuada medidas muy fuertes, sostuvo.
Entre estas nombró una revisión del control de cambio, que desde 2003 deja en exclusivo poder estatal la administración de las divisas, y también la revisión de los controles de precios y la protección de la propiedad privada.
Yo le tiendo la mano al país y por ende al Gobierno en busca de un diálogo que lleve a la construcción de acuerdos que generen resultados tangibles y abandone una retórica que ha terminado en insultos, porque solo se pierde tiempo en actitudes deplorables, agregó.
Hay radicales en ambos lados, pero son minoría, añadió Martínez.
REFORMAS URGENTES
Fedecámaras ha solicitado al Gobierno la nulidad o reformas de normas tales como la Ley de Precios Justos que establece ganancias sobre los costes no mayores al treinta por ciento pues, asegura, atenta contra las libertades económicas consagradas en la Constitución.
También ha recurrido al Tribunal Supremo de Justicia en contra de esta ley, en vigor desde el año pasado. Otra norma que también ha sido objeto de críticas por parte de Fedecámaras es la Ley del Trabajo, aprobada en 2012, que redujo la jornada laboral a cuarenta horas semanales y tornó obligatorio el disfrute de dos días de descanso consecutivos, entre otros asuntos que afectan la producción y la productividad, según la patronal.
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