El profesor de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann, preguntó el año pasado por qué Venezuela seguía pagando a los tenedores de bonos mientras la crisis económica imponía penurias a su población. Sugería dejar de pagar la deuda.
Ahora Hausmann dice que Venezuela no tiene más alternativa que un impago el año próximo.
El caos no ha hecho sino intensificarse en el país desde que Hausmann dijo en septiembre que no había “razones morales” para que el país pagara deuda cuando carecía de cosas como medicamentos básicos y papel higiénico. En esos 11 meses, los bonos venezolanos han bajado 34 por ciento.
Hausmann, que se desempeñó como ministro de Planificación luego del golpe frustrado de Hugo Chávez en 1992, estima ahora que la caída de los precios del petróleo y el gasto descontrolado han elevado el déficit fiscal de Venezuela a más de veinte por ciento del producto interno bruto.
“Los mercados están en lo cierto al decir que es una situación del todo insostenible”, dijo Hausmann, director del Centro para el Desarrollo Internacional de Harvard, por teléfono desde Madrid. “No se trata de que el gobierno planee un impago, sino que se topará con él. Tal vez lleguen a hacer los pagos de octubre, pero nadie piensa que cumplirán con los pagos de 2016.
Venezuela y su compañía petrolera estatal tienen alrededor de cinco mil millones de dólares de pagos de bonos que vencen en los tres últimos meses de este año, y unos diez mil millones de dólares que vencen en 2016, según estimaciones de Bank of America Corp.
Un portavoz del Ministerio de Hacienda no contestó los mensajes en los cuales se le solicitaban declaraciones.
67 % estiman los operadores de derivados que es la probabilidad de un impago venezolano en los próximos 12 meses , y de 96 por ciento en cinco años.
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