Enrique Sáenz

¿Licencia para matar?

La masacre cometida por la policía en Las Jagüitas, que provocó la muerte de dos menores, graves lesiones en otros dos y el fallecimiento de una joven madre, conmocionó la conciencia nacional y ocasionó indignación en amplios sectores de la población. El régimen respondió con el grosero intento de manipular el dolor de la familia de las víctimas, mostrando que el cinismo se ha vuelto política de Estado, pues, cada vez con mayor frecuencia los principales personeros del régimen hacen gala de un descaro sin límites.

En contraste, la familia doliente ha ofrecido a la sociedad una lección de dignidad, en particular la madre de dos de las víctimas, Yelka Ramírez.

La segunda respuesta la dio el jefe supremo en su discurso del 19 de julio. Al referirse a la masacre no fue capaz de expresar siquiera una frase de perdón. Más bien trató de encubrir las muertes en el marco de la lucha en contra del narcotráfico.

La tercera respuesta del régimen la recibimos por medio de la Fiscalía General de la República. La Fiscalía es el órgano del Estado que, de acuerdo con el artículo primero de su Ley Orgánica tiene a su cargo “la función acusadora y la representación de los intereses de la sociedad y de la víctima del delito en el proceso penal”. El lema adoptado por esta institución es: “Con las víctimas, por la justicia”.

Examinemos entonces la actuación de la Fiscalía. Como representantes de las víctimas acusaron a cuatro oficiales de la policía por el delito de homicidio imprudente. Y a otros cinco oficiales por el delito de exposición de personas al peligro. Ninguno con rango superior a capitán.

El delito de homicidio tiene una pena de diez a 15 años de prisión. El delito de homicidio imprudente se castiga con prisión de uno a cuatro años.

Lo primero que debemos preguntarnos es si efectivamente se trata de homicidio imprudente.

Veamos los hechos: Primero. El vehículo tiene 48 impactos de bala. Esto significa que los disparos se realizaron deliberadamente. No por imprudencia, negligencia o descuido.

Segundo. Los disparos no fueron al aire, ni a las llantas. Fueron disparos a matar. Es decir, los hechores dispararon con la intención y voluntad de matar. No fue respuesta a un ataque. No fue un arrebato incontrolado. No fue intercambio de disparos. Que los masacrados resultaran ser los no esperados solo significa que se produjo error en las víctimas. Lo que se conoce en derecho como “error en la persona”.

Supongamos que un individuo tiene el propósito de quitarle la vida a un prójimo, a un enemigo. Se embosca en un camino, pasa una persona, la confunde y le dispara creyendo que era su enemigo. ¿Nos hablarían de homicidio imprudente? Seamos serios.

Tercero. Supongamos que en lugar de la familia Ramírez, en realidad se hubiera tratado de presuntos delincuentes. Si los hubieran matado a todos ¿De qué estaríamos hablando? ¿También hablaríamos de homicidio imprudente? Lo más seguro es que en un caso semejante las muertes quedarían totalmente impunes. Hasta aparecería como una acción heroica.

No señores. La Policía no está autorizada para aplicar la pena de muerte a ningún ciudadano. En Nicaragua la pena de muerte está proscrita. La Policía no tiene derecho a resolver, por sí y ante sí, sobre la vida y la muerte de ninguna persona, por muy delincuente que esta sea.

Pero hay implicaciones más graves en este asunto. El Código Penal de Nicaragua en su artículo 49 establece que las penas por los delitos se clasifican en penas graves, penas menos graves y penas leves. ¿Cuáles son las penas menos graves? Las que van de seis meses a cinco años. Recordemos que la pena por homicidio imprudente es de uno a cuatro años. Significa entonces que el homicidio imprudente pertenece a la categoría de “delitos menos graves”.

Por su parte el artículo 88 del mismo Código establece que se puede suspender la ejecución de la pena, es decir, aunque sea condenado puede salir en libertad cuando la pena impuesta sea menor a cinco años.

De aquí derivan tres mensajes perversos que el régimen está enviando a la sociedad:

Primero. Que la masacre de Las Jagüitas perpetrada por la policía es un delito menor. Tres muertes y dos niños gravemente heridos, a punta de balazos, es un delito menor.

Segundo. Que los culpables de la matanza pueden salir en libertad, aún cuando se les imponga la pena máxima por el delito imputado.

Tercero. Que cualquier policía puede disparar y matar a una ciudadana o ciudadano, con el convencimiento de que comete un delito menor y que además no irá a prisión.

En el presente caso hablamos de un delito cometido de manera flagrante, con decenas de testigos. ¿Qué ocurre cuando la misma policía es su propio testigo?

Este es el mensaje de fondo. Más allá de la injusticia con las víctimas de la masacre de Las Jagüitas, el régimen está otorgando a la Policía licencia para matar. Así de sencillo.

En estos días se publicó un estudio sobre el estado de la impunidad, a nivel mundial, elaborado por la Universidad de las Américas. El estudio coloca a Nicaragua en el sexto puesto, entre los peores, a nivel mundial, y en último lugar a nivel centroamericano. Evidentemente, con esta actuación el régimen no solo confirma su rango en materia de impunidad, sino que muestra que todavía puede llegar más lejos.

El autor es diputado MRS en la Bancada del PLI.

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    La producción de sentencias y acusaciones aberrantes ya son muy conocidas aqui en Nicaragua desde la perdida de independencia y porque no decirlo de «decencia» por parte de nuestro Poder Judicial. Homicidio imprudente es que a un policía o un cpf se le safe un tiro producto de la impericia, negligencia o falta de cuidado y mate a una persona, o los casos de atropellos involuntarios en nuestras carreteras.
    Homicidio calificado en el caso del capitán a cargo, y homicidio para los demas.

  2. juan tiradora
    Hace 11 años

    Hay que llorar por aquellos que se escudan.

  3. armando lio
    Hace 11 años

    condeno a los causantes materiales e intelectuales de la masacre de las jaguitas, pero igualmente condeno la campaña de «opositores democráticos» que como nunca pudieron convencer a la policía y al ejército para que diera un golpe de estado en contra de don Daniel, ahora pretenden convencernos que todos los miembros de esas instituciones son criminales para enfrentarlas al pueblo creyendo que al final se robaran el mandado, verdad lic. Saénz e ing. Bárcensas?

    1. Martin Gallegos Velásquez
      Hace 11 años

      ¿Te pones malo por la verdad? ¿Cual campaña de la oposición? ¡Es la demagogia y el cinismo de tu régimen, eso es lo condenable!

  4. Hace 11 años

    Este Saenz es un lloron de primer orden..solo semqueja y queja y queja y queja y,,,,,,,,

    1. Martin Gallegos Velásquez
      Hace 11 años

      ¿Y que que Queres? ¡Que pida mas leño como vos!

  5. nicasio
    Hace 11 años

    Estamos cosechando lo que el fraude sembro. Todo es permitido,siempre y cuando,la POlicia, sea la protectora de la inconstitucionalidad.

  6. Hace 11 años

    Ahora que se acercan otra vez las elecciones, Daniel decidio hacer una masa
    cre al azar, y a estos masacrados les toco el numerito no premiado, sino fa
    tal. Todo para amenazar, amedrantar al ciudadno comun, de lo que le puede pa
    sar si esta causado problemas a Daniel. Solo tiene que decirle a sus matones
    de uniforme:Salgan a dar una vuelta y maten unos cuantos, no se preocupen
    por nada que yo arreglo todo, yo les voy a dar unos pesitos extra, un terre
    nito, una casita, etc. TRATO HECHO.

  7. Hace 11 años

    No nos podemos permitir policia armada porque asesinan. Si vamos a tener policia hay que desarmarla. Que solo caminen esposas y amansabolos, que aprendan algo de artes marciales, y que se mantengan en buena forma corporal y psicológica. Hubiese sido una buena defensa para los policias asesinos argumentar desquizio mental, pero se les olvidó. Es que no se puede tapar el sol con un dedo. Hay que comenzar el desarme de la policia porque ya son una amenaza real para la poblacion civil.

    1. javier perez
      Hace 11 años

      Desarmar ala policia? A quien le conviene? Al narcotráfico, grupos delincuenciales que secuestran productores, asaltantes de camiones…en definitiva vos sos uno de ellos!!!!

  8. Hace 11 años

    Estos no son miembros de la policia, son criminales. Porque asesinan a sangre fria y lo peor a mujeres y niños.No son policias porque son asesinos,pero la policia dice que sí, que son policias. Y si son policias,¿que significa esto?. Con la masacre de estos asesinos miembros de la policia, se ve mas claro,que lo que tenemos es una represion encubierta contra el pueblo,para aterrorizarlo.Y ya se logró.Me da terror la policia. Ya no son delincuentes vestidos de policia, es la policia que asesina

  9. Hace 11 años

    Es tan criminal aquel que comete el delito, como el que lo aprueba. Sostener a quien manda a matar, sostener a quien da via libre para extorsionar porque debe protejer sus intereses personales y de grupo de poder, o, más bien, encubrir al grupo de poder que maneja sus intereses sirviendose del secuestro del aparato legislativo, judicial, electoral, es igualmente grave. Son culpables en igual magnitud los que manejan los hilos del poder, y los que lo secundan,por hambre, oportunismo,o dinero

  10. Hace 11 años

    El grupo de poder que gobierna con la ley del más fuerte, es verdugo del pueblo. La escalada de muerte es continua, y da la impresion que en aumento. El pueblo está indefenso a expensa de su verdugo. Y, solo el pueblo salva al pueblo. ¿Cuantos vivos más, tienen que aparecer luego muertos a manos del verdugo, inventando cualquier pretexto para lavarse la cara, esperando que se le dé el beneficio de la duda? Si el grupo de poder no tiene nada que ver, porqué secuestró la justicia?

  11. Hace 11 años

    De lo que dice el Señor Saenz todos estamos claros.¿o es que en nicaragua la gente nos chupamos los dedos?Pero,¿Quien ha acuerpado a los dolientes?Y,no es que la sociedad se conmocionó y ya,todo olvidado.Esto es una herida abierta,que no se olvida,primero en la familia que lo vive en modo directo.El grupo de poder que se encarga de gobernar con la ley del más fuerte,es el mismo que nos metió en una guerra civil que dejó mas de 100 mil muertos,y sigue propiciando más muerte,es verdugo del pueblo

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