Gonzalo Cardenal M.

¿Es buena o mala la humanidad?

Al leer los periódicos o ver los noticieros de televisión me inclino a creer que la humanidad es más mala que buena y que actualmente el mal en el mundo va ganando la batalla contra el bien, y al escribir mis últimas reflexiones sobre guerras, hambre y pecado, sentía que me confirmaban esa opinión.

Sin embargo, reflexionando más profundamente me inclino a creer lo contrario, que definitivamente los humanos somos más buenos que malos, a pesar de nuestros egoísmos y pecados; que el amor es bastante más frecuente de lo que nos imaginamos. Y que lo que pasa es que generalmente las cosas buenas no hacen noticia, mientras que las malas sí.

Estaba hace poco en Costa Rica y fui a un centro de salud a visitar a una pariente muy enferma. Me acompañaba en la visita un amigo, familiar también de la paciente, y en el camino mi amigo empezó a hablar de la Iglesia, de los escándalos de tantos sacerdotes pederastas encubiertos —por lo menos al principio— por las distintas jerarquías eclesiásticas, etc. etc. Y yo le comentaba que todo eso era cierto, pero que yo conocía otra realidad paralela, mucho más numerosa y radiante, de la que nunca se hablaba y que a diferencia de la realidad que él me comentaba no interesaba, porque no hacía noticia. Y también le comentaba que la inmensa mayoría de la maldad notoria en el mundo era producida y manipulada por unas pocas personas (dictadores enfermos mentales) acompañados por un grupito pequeño de serviles.

En eso llegamos al centro de salud y mientras caminábamos, por sus inmensos pasillos, fuimos ambos siendo testigos del ejército de monjitas que se afanaban a toda prisa atendiendo con admirable abnegación a tantos enfermos. Ambos sabíamos que lo hacían por amor y solo por amor, gastando todas sus vidas en una labor de todos los días evidentemente tan desagradable. Habían renunciado libremente a tener familia, privacidad, libertad, sexualidad. ¡Habían renunciado a todo por amor!

Y yo solo le dije: “¡Esa es mi realidad, la otra realidad!”

Y mi amigo solo atinó a contestar: “¡Me convenció tu realidad!”

¿Comprenden ustedes ahora —y podría contar muchas experiencias más— por qué yo siempre termino creyendo que el hombre es mucho mejor de lo que sospechamos?

Lo malo es lo de siempre: que los asesinos salen en los periódicos y en la televisión, y el amor, en cambio, frecuentemente es invisible; que si una madre maltrata a su hijo nos damos cuenta todos, y que si cinco millones de madres se sacrifican por ellos, nadie habla de eso.

Y así acabamos pensando que solo existe lo que nos cuentan. Pero yo apostaría que si ponemos en el plato de una balanza todos los actos de egoísmo y en el otro los de amor, el fiel se inclinaría hacia estos últimos.

Y hablando de madres ¿se han percatado ustedes que el amor materno, infinitamente sacrificado y amoroso (que no dudan ni un instante en dar hasta la vida por el hijo si fuese necesario) no es más que un pedacito de la sensibilidad, del amor de Dios regalado a todas ellas? Y como la mitad de la población son mujeres (y casi todas ellas llegan a ser madres) entonces la mitad de la humanidad es capaz de experimentar y de dar gratuitamente semejante amor divino… de ser buenas. Y como muchos de la otra mitad son buenos padres, concluimos entonces que la inmensa mayoría de la humanidad es buena.

El autor es Coordinador de La Ciudad de Dios

COMENTARIOS

  1. Eduardo
    Hace 11 años

    La esencia innata del ser humano, sea que se clasifique de buena o mala, correcta o incorrecta, no tiene nada que ver con creencias en seres sobrenaturales, sino más bien obedece a factores evolutivos. Como animal social, el homo sapiens debe anteponer el bien colectivo al bien personal como requisito indispensable para la supervivencia y propagación de la especie. De modo que, son estas acciones de supervivencia las que el raciocinio humano interpreta como «buenas.» Somos innatamente buenos.

  2. silvio iván bendaña
    Hace 11 años

    La discusión entre argumentos cargados de ofensas, no tiene sentido. Si Nica-Chon expresó su creencia, ¿porqué «Edmundo Dantes» lo tiene que descalificar ofensivamente? Las ofensas no son argumentos mas de quienes no tienen o no pueden demostrar tener la razón. El señor Gonzalo Cardenal tiene la razón desde sus experiencias y puntos de vista, pero cuando mezclamos la realidad con argumentos religiosos dejsamos de ser objetivos.

  3. Adan
    Hace 11 años

    Edmundo dantes, como buen cristiano, atacas a nicachon ofendiendolo de forma personal, sin argumentos, no debatis, queres imponer las creencias que tambien te impusieron, no pensas solo crees, tenes fe dirias vos, y solo sos uno del grupo que creen atacando a uno del grupo que piensan

  4. Adan
    Hace 11 años

    los hombres no somos ni buenos ni malos, hacemos cosas correctas o incorrectas. Dependen nuestas acciones de nuestro caracter y juicio formado por la educacion, ambiente familiar, social y economico, somos nosotros y las circunstancias. Los que tienen ideologias religiosas creen en lo bueno y en lo malo, como posicion intransigente o estas con nosotros o sos malo, el diablo. Loa alkaeda creen que los otros son malos, los musulmanes, cristianos, igual.

  5. borges
    Hace 11 años

    Lamentablemente La Biblia dice que no hay ni uno bueno. por favor visite una Iglesia donde se estudia la Biblia seriamente, para Dios Padre de mi Senor Jescucristo nuestras opiniones y reflecciones no son importantes.

    hay muchos pasajes pero le dejo uno

    Rom 3:10-12

    Como está escrito:
    No hay justo, ni aun uno;
    11 No hay quien entienda,
    No hay quien busque a Dios.
    12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
    No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

  6. Edmundo Dantes
    Hace 11 años

    Al Nica-Chon: Un sabio afirmó «Para el cree en Dios ninguna explicación es necesaria. Para el que no cree en Dios no hay explicación posible». Su comentario, muy desafortunadamente, derrocha ignorancia. Porque no estudia, investiga, se empapa, conversa y pregunta, y así aprenderá con base. Luego, mírese en el espejo, dese un coscorrón por la burrada que escribió, y luego una palmadita en el hombro porque aprendió!.

    1. Nica-chon
      Hace 11 años

      Este Edmundo si que mi hizo reir. ¿Así que no es cierto que descendemos de Caín? Ya me di el coscorrón y la palmadita, pero sigo creyendo que todos esos mitos no tienen base, y los que creen en ellos es nada más por fé, pero sin nada en qué sostenerlos. Pero si usted cree, se lo respeto pues con su gran sabiduría no puede estar equivocado. Pero dígame solamente una cosa, ¿ descendemos o no de Caín? Saludos Edmundo Danto, perdó, quice decir Dantes.

  7. Nica-chon
    Hace 11 años

    Si lo que se dice en la Bíblia fuera cierto, lo cual yo no creo, no tendríamos por qué ser buenos, ya que segun esa narración, Caín mató a Abel y ese asesino es el progenitor de la raza humana. A veces pienso, que todos esos cuentos mitológicos, clásicos de esa Región, han sido inventados para manipular a gran parte de la humanidad con el cuento de un Cielo y un Infierno, lo que les ha dado poder económico y político a través de la historia.

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