Los vecinos del apacible pueblito de Cooperstown están acostumbrados al ambiente festivo del último fin de semana de julio, cuando miles de visitantes invaden el pueblo para acudir a la ceremonia de exaltación del Salón de la Fama del beisbol.
Pero lo que se avecina el domingo es un animal diferente y completamente desconocido en la histórica villa de poco más de dos mil habitantes que alberga el Museo Nacional del beisbol.
Los lanzadores Pedro Martínez, Randy Johnson y John Smoltz y el polivalente Craig Biggio serán elevados a la categoría de inmortales del beisbol mañana, en una ceremonia programada para arrancar a la 1:30 de la tarde en el complejo deportivo Clark de Cooperstown.
Debido a la popularidad e impacto que tuvieron estos jugadores en tiempos recientes se espera una gran asistencia de fanáticos, incluyendo miles de dominicanos que viajarán desde la isla y ciudades cercanas como Boston, New York y Filadelfia, donde jugó Martínez, quien es apenas el segundo nativo de República Dominicana que entra al Salón de la Fama. El primero fue el pícher Juan Marichal en 1983.
“Quiero que los dominicanos celebren conmigo, que no me dejen solo”, dijo Martínez a ESPNdeportes.com. “Esta es una fiesta de todos. El domingo, yo solo seré Pedro, pero Martínez seremos todos los dominicanos”, agregó.
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