Mujeres, niños y ancianos están huyendo de las comunidades de Francia Sirpy, Wisconsin, Santa Clara, Miguel Bikan y La Esperanza hacia Puerto Cabezas y Waspam porque tienen miedo de los enfrentamientos entre colonos e indígenas.
La situación es tensa en estas comunidades, según Osorno Coleman, líder de los excombatientes del Caribe Norte.
El líder indígena señaló que las clases están suspendidas, pues los comunitarios no están enviando a sus hijos a recibir clases porque hay tensión, miedo y zozobra en estas comunidades.
Solo están quedando los hombres en esas comunidades para defender sus tierras, ya que en la zona se mueven grupos armados, comentó el líder caribeño.
Coleman además señaló que en la zona hay grupos armados y presuntos traficantes de tierras que se encargan de llevar a la zona campesinos de áreas como San Pedro del Norte y otros municipios del país.
Esta banda además de ofrecer las tierras de los indígenas a precios de guate mojado, también los obligan a trabajar para ellos durante un año y luego los ubican en parcelas de cincuenta manzanas que son de los territorios indígenas.
Los puestos de salud están cerrados. Los enfermeros también huyeron por temor y Coleman asegura que los colonos han violado a tres mujeres.
Los jefes de familia se quedan allí en sus comunidades y no duermen y hacen vigilancia en sus comunidades.
Prácticamente están como un estado de guerra y el Ejército y la Policía no aparecen, según Coleman porque no reciben orientación del Gobierno para entrar a las zonas y los conflictos entre colonos e indígenas.
Hay un grupo de treinta hombres armados con fusiles AK, ametralladora UCI, escopeta y vestidos de camuflado que siembran el terror y hacen lo que quieren con los comunitarios, insistió el líder del Caribe Norte.
Estamos viviendo en una situación difícil, pero no queremos ir a Honduras y estamos sacando a las mujeres jóvenes por temor a que sean violadas, dijeron los ancianos de las comunidades invadidas por los colonos.
Según Coleman, hay una buena cantidad de comunitarios que están decididos a defender sus tierras y ya perdieron su confianza en el Gobierno. Ellos aseguran que van a ejecutar el saneamiento por su propia cuenta.
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