Gonzalo Cardenal M.

El gran fracaso

Si yo les preguntara a ustedes: ¿Cuál ha sido el mayor fracaso de sus vidas? Tal vez unos tendrían problemas y dirían que no lo encuentran, porque sus vidas han sido solo un éxito. Sin embargo, hay algo en lo que todos hemos fracasado y que es la verdadera causa de todos nuestros demás fracasos. Algo en que han fracasado todos los hombres de todos los tiempos (excepto uno), que es el gran fracaso de la humanidad entera y el causante de que el mundo esté como está. No se extrañen cuando les diga cual es, porque la palabra que voy a usar, casi nadie la entiende. Ha perdido su sentido verdadero. El fracaso más grande de la humanidad y el de cada uno de nosotros ha sido el pecado.

Lo van a entender cuando les explique por qué, y cuando les explique el verdadero sentido de la palabra “pecado”.

Para nosotros tenemos éxito cuando logramos ser lo que verdaderamente queríamos ser. Si yo no logro ser lo que en un momento dado decidí ser, se puede decir que he fracasado. Pero hay un fracaso mucho más grande que el no llegar a ser lo que queremos, y es el no llegar a ser lo que Dios quiere que seamos.

La razón de por qué este es un fracaso más grande, es porque el plan de Dios ha sido mucho mejor y más grande que todo lo que hayamos soñado siquiera. Finalmente, vemos en la Escritura que porque Dios lo amaba con locura, tenía para el hombre un plan perfecto, superior a todo lo que Adán hubiera podido imaginar. Y el plan de Dios era que Adán, es decir el hombre, fuera algún día como Dios; o dicho más exactamente, que el hombre fuera algún día Dios.

Luego, la Escritura contrasta este plan de Dios con lo que llamamos el pecado del hombre, que no es sino la frustración del plan de Dios.

Y es que el hombre fue diseñado para vivir en un paraíso y precisamente porque así fue hecho no puede vivir fuera del paraíso. Entonces, toda la historia del hombre no es más que la historia de una lucha en vano por tener un poco de ese paraíso perdido; todas las leyes que el hombre se inventa, las filosofías, las ideologías, los partidos políticos, las revoluciones, los cambios de estructuras, los sistemas económicos, etcétera, no son más que los intentos del hombre por reconstruir el paraíso.

Y una y otra vez, a lo largo de los siglos y milenios, fracasa. Hace millones de leyes y decretos, que en el fondo no son sino leyes para hacer cumplir los diez mandamientos y no logra cumplirlos, porque dentro de ellos hay una ley más fuerte: el pecado que nos lleva al fracaso.

Yo acabo de releer la historia universal en los veinte enormes volúmenes de Isaac Asimov, quizás el mejor historiador universal de nuestros días (ateo aunque constantemente cita a la Biblia como fuente) y quedé espantado. Desde mucho antes de la Guerra de Troya (en la prehistoria de la humanidad) hasta hoy nuestra historia no ha sido más que una imparable sucesión de guerras, todos contra todos.

No sé si ustedes se han preguntado alguna vez quien inventa las guerras y por qué. Nadie quiere las guerras. La guerra es odio, destrucción y muerte. Hasta que se llegó a la I Guerra Mundial que involucró a casi todos los países del mundo en 1914.

El autor es Coordinador de La Ciudad de Dios

COMENTARIOS

  1. fernando
    Hace 11 años

    Me gusta lo que dijo Adán. Yo soy ateo, y creo que es verdad lo que dice.

  2. Adan
    Hace 11 años

    don Gonzalo, el pecado es una forma muy indirecta de crear valores. El cristiano si agrede o roba solo pide perdon adios, el ateo con principios si lo hace debe pedir perdon y regresar lo robado a la victima; El cristiano basa todos sus principios en el amor a dios, el ateo por amor, responsabilidad, respeto, consideracion a las personas; el cristiano si actua correctamente espera un premio, el cielo, el premio del ateo es la satisfaccion de actuar con justicia. Se que usted es una buena persona

    1. earth
      Hace 11 años

      bueno la verdada ateos como los que usted menciona no conozco ninguno, pero si he visto muchos como sicarios en los carteles, delincuentes mareros… y eso de que los cristianos ctuan por premio usted no lo sabe, lo supone, pero la mayoria actua por simple amor al projimo que Dios nos da y no basta con pedir perdon Dios, hay que cambiar de proceder, si no no es cristiano de veras asi que no invente

    2. Patricia Patraca Martinez
      Hace 9 años

      no puedes afirmar tal acusación hacia los cristianos no globalices porque tanto en ateos como en cristianos hay gente con diferentes valores y en la biblia la palabra arrepentimiento significa restitución y hacer lo contrario a lo que hacías mal venciendo asi el mal con el bien y a Cristo lo amamos no porque nos vaya a dar el cielo que ni siquiera lo hemos visto sino por ser cristo y porque Él nos amo primero y nos hizo libres del pecado.

  3. fernando
    Hace 11 años

    A su pregunta sobre el origen de la guerra, Fidel Castro dijo algo que creo que lo explica, y se ajusta a lo que usted dice en su artículo con respecto a que todo lo que el hombre hace es tratar de recuperar lo que perdió en el paraiso. «Cese la filosofía del despojo, y cesará la filosofía de la guerra». En una parte leí que el hombre, al principio, era el rey de la creación, el dueño de todo.

  4. Alberto
    Hace 11 años

    Bendito es Dios que por amor nos envío a su hijo unigénito, Dios es justo e inquebrantable, no entienden ni el amor ni la justicia poque rstan llenos de arrogancia y sobervia, carecen de justicia y en su ignorancia reaccionan de tal forma, ya verán el dia que entiendan lo equivocados que estan.

  5. Nica-chon
    Hace 11 años

    Este Gonzalo ya me hizo reir, con eso de que Dios amaba «con locura» a Adán. Bueno, si lo quería tanto,¿ por qué dejó que se perdiera teniendolo a su lado? Esos mitos son los que han hecho más daño a la humanidad que todas las guerras, que por cierto
    empezaron desde el principio, segun lo relata la misma Bíblia. Entonces, ¿ donde ha estado la mano poderosa de dios, para parar tanta maldad. Si tanto ha leído señor Cardenal, ¿ por qué sigue afirmando como cierto lo que no puede provar?

  6. Ramona
    Hace 11 años

    No agarre vara y vayase a escribir evangelios en lugares de encuentros, pero deje a la vida real y corrupta en paz.

  7. el carolingio
    Hace 11 años

    Estimadisimo Sr. Enmedio de la incipiente voragine politica actual nacional e internacional,es refrescante leer sus comentarios. Sin duda El Padre Celestial ha querido que el hombre resplandezca cobijado con la obediencia hacia el,pero los demonios nos desvian de ese objetivo. Nosotros portamos personalmente a Dios y al diablo. La lucha del bien y el mal se establece en el hombre y no es ni Dios ni el diablo quienes deciden el triunfo o el fracas de esa lucha si no el hombre.

    1. Nica-chon
      Hace 11 años

      No tecofundas carolingio ti dios no ha intervenido en nada, porque sencillamente la creación de Dios es Humana. Si no lo crees, preguntate: ¿quien creó a Dios? Quien creó al Diablo? Fueron humanos los que inventaron todos esos cuentos madrigaleños. Tengo un amigo, quien me ha visitado por algun tiempo y quien es un fanático religioso. Pero el día que le pregunté quien había creado a dios, no supo que responderme y no volvió a visitarme.

  8. Care Mula
    Hace 11 años

    El mayor fracaso de mi vida fue haber peleado al lado del FSLN en la insurreccion de Junio de 1979 y haber colaborado en el ascenso del FSLN al poder.

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