José Antonio Zarraluqui

Grexit

Estalló una cuestión dilatada excesivamente: si se va Grecia de la Unión Europea (UE). O se queda, pero saliendo del euro. O si, como no se va, la echan. O si no la echan, porque el Eurogrupo no tiene carácter, si los que pagan los platos rotos seguirán pagándolos aunque quienes los rompen continúen destrozándolos. El premier heleno, Alexis Tsipras, con una zafiedad de campeonato y esa desvergüenza propia de los comuñangas dice que aunque necesita nuevos préstamos no pagará los viejos. Con la misma se levanta de la mesa de negociar, convoca a un referendo en busca de apoyos y pregona que la UE no se atreverá a expulsar a Grecia. Todos los comuñangas se parecen, si no son idénticos. Recuerdo al compañero maruga en jefe, detenido ante cuanto micrófono le pasara cerca para proclamar enfáticamente que no solo la deuda exterior cubana, sino la de toda América Latina, resultaba impagable y debía ser condonada. ¡Ay qué bonito! Así que pedir prestado para mejorar el país sí pueden estos señores. Y suscribir un documento que fija los montos y los plazos de devolución sí pueden. Y gastar la plata, pueden. Y dilapidarla también pueden. Y hasta robarla, que es lo que suelen hacer, claro que pueden. Pero cuando llega la hora de devolverla, ah, entonces no pueden. Lo cual desemboca en una situación ya clásica: “No intentes que te pague, no tengo con qué. Perdóname la deuda, borrón y cuenta nueva. Alivia al menos una parte… aunque entonces tendrás que otorgarme otro préstamo para poder pagar la parte que me has dejado, que pesa más que una losa”. Y como no dobles la cerviz, la que te espera. Ahora mismo, en plan solidario con Tsipras, en España, los impúdicos comuñangas de Podemos, la que organizan acusando a las instituciones económicas de la UE y el FMI de no exigir lo que es justo, recuperar el dinero que prestaron, sino de una terrible injustificable agresión al noble e inocente pueblo griego. Bueno, es lo que les ocurre a los nobles e inocentes pueblos cuando eligen para resolver sus problemas a una pandilla comuñangas. Porque las cuitas económicas griegas no son en exclusiva culpa de Tsipras, cuya administración se inauguró apenas en enero de 2015, sino que vienen de lejos. Kostas Karamanlis, del partido centroderechista Nueva Democracia, llevó antes a la casi perfección la contabilidad creativa, falsificando registros y ocultando deudas. Pero al descubrirlo la ciudadanía no lo castigaba ni componía, escogiendo a una pandilla comuñanga. Jamás el remedio de una cefalea será la decapitación. Y se verá en noviembre en España si el electorado, con aversión a esa calamidad supina llamada Mariano Rajoy, se decanta por Podemos. Amargamente lo lamentará después. De otra parte, si la UE y el FMI le hubieran dado hace años un puntapié a Grecia en lugar de compadecerla, mimarla con quitas y renovarle préstamos, ahora la situación no sería tan desagradable, complicada y onerosa. 11 millones de griegos, arruinados como están, deben además los muchos miles de millones de euros con que se ha intentado rescatarlos. ¡Pobres griegos! Tanto da el resultado del referendo, o si el gobierno se retracta, su permanencia en el euro o su exclusión. Los griegos primigenios y los clásicos fueron los que enseñaron a Occidente a pensar, nuestros faros en ciencia, literatura, arte, historia, teatro, política y filosofía (hasta nos explicaron qué era un sofisma). Estos griegos de hoy no solo no nos alientan a pensar con sus sofismas, sino que pretenden que nos olvidemos de pensar.

©FIRMAS PRESS
El autor es analista político.

COMENTARIOS

  1. Prohibido olvidar
    Hace 11 años

    No se puede recibir dinero y derrocharlo en francachelas, robos, viajes al extranjero, corrupciòn, etc. No se puede trabajar 30 horas a la semana, retirarse a los 55 años, descansar durante 3 años con subsidio del 100 % cuando tu mujer pare. No se puede gastar el dinero de gente como los europeos del norte que trabajan hasta 100 horas a la semana, se retiran alos 70 años y se caracterizan por la frugalidad. Fuera los griegos haraganes, tramposos y bacanaleros.

  2. Hace 11 años

    No le veo mucho sentido que LaPrensa publique todo lo que escribe este »fernando»,un tipo que altera datos y una sarta de mentiras a favor de los dictadores y ratas de izquierda,,que pague su »espacio pagado» o escriba en el nuevo diablo o el digital chamuko,el lugar que le corresponde a sus dizque comentarios

  3. fernando
    Hace 11 años

    4)¡Se me olvidaba!. Creo que fue en 1952 que el mundo le perdonó a Alemania la mitad de su deuda para que se pudiera desarrollar, como efectivamente lo hizo, después de haberle robado una billonada a Grecia durante la ocupación nazi a ese país, y eso que Alemania fue culpable de la casi desaparición de Europa y la muerte de casi 100 millones de personas. Grecia ha presentado este reclamo al gobierno de Merkel pero los mafiosos no entienden de ética.

  4. fernando
    Hace 11 años

    3) La troika es una mafia,y no se le puede permitir que continúe haciendo de las suyas; por esto es necesario que existan otros medios alternos de financiamiento para los países, que no pongan el lucro por encima de los derechos de nuestros pueblos. Si el autor no está de acuerdo, es su problema, creo que el mundo está cambiando mucho y ya los pueblos no aceptan las voluntades de las transnacionales como si fuera la palabra de Dios.

  5. fernando
    Hace 11 años

    2)La troika ha quitado y puesto gobiernos a lo largo y ancho del mundo para beneficiar sus bisneses. ¿Como puede ser responsable el gobierno de Tsipras, y mas aún, el pueblo griego, por una deuda que no les benefició en lo más mínimo, precisamente cuando esa misma troika le exige al pueblo griego que pague una deuda con intereses agiotistas que el gobierno griego no iba a pagar nunca a pesar de que destinara todo su pib para intentarlo?. Lo mismo pasaba con Argentina y Ecuador.

  6. fernando
    Hace 11 años

    Parece que el autor hace causa común con la troika y la «legitimidad» de la deuda griega, pero se puede hacer extensiva a la deuda española, portuguesa, etc. ¿A que si?. Hace como un mes, en España detuvieron por unas horas a Rodrigo Rato, exvicepresidente español, que al mismo tiempo era, presidente del FMI en España, por irregularidades en su gestión, y la posibilidad de que tuviera dinero español escondido en paraísos fiscales. Lo mismo pasó en Ecuador, Argentina, Grecia, etc.
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