El grupo informático Microsoft anunció ayer que eliminará 7,800 empleos, principalmente en las actividades de telefonía asumidas tras la compra el año pasado de Nokia, una decisión que según algunos analistas ha sido “un error muy costoso”. Microsoft precisó que contabilizará una carga de 7,600 millones de dólares por depreciación de activos y destinará una suma de entre 750 y 850 millones de dólares para financiar los despidos.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C