Uriel Pineda Quinteros

La reina Isabel II y el matrimonio igualitario

El régimen político inglés es percibido por muchos como de corte conservador y hasta anticuado, al tener una reina como jefa de Estado y una Cámara de Lores (nobles) no electos popularmente con funciones legislativas. Más interesante aún, es que la reina ostenta el título de Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra, país donde existe el matrimonio entre personas de un mismo sexo.

En el año 2013 el Parlamento de Westminster aprobó el matrimonio igualitario, permitiendo a las personas del mismo sexo casarse. En diciembre del mismo año, la reina concedió a título póstumo el perdón a Alan Turing, quien fue condenado en 1952 (año de coronación de Isabel II) por el delito de “indecencia grave” (homosexualidad) y obligado a tomar tratamiento hormonal. Turing, quien se suicidó en 1954, es considerado el padre de las computadoras y se calcula que su invención acotó la Segunda Guerra Mundial en dos años, salvando millones de vidas.

Si se preguntan por qué la reina, pese a su avanzada edad, se vuelve protagonista en un tema tan controversial, la respuesta es simple, es un tema de derechos humanos. La Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 16, reconoce el derecho de hombres y mujeres a casarse, sin distinciones por condiciones inherentes a la persona. De ahí, que las prohibiciones de contraer matrimonio por condiciones inherentes a la persona, tales como raza, nacionalidad, religión, y orientación sexual es discriminatoria, es decir, nadie escoge ser gay, negro y nacer en Nicaragua.

En noviembre de 2006, tuvo lugar en Yogyacarta, Indonesia, una reunión de expertos bajo el auspicio de Naciones Unidas, quienes adoptaron una serie de principios a favor de las personas pertenecientes a la comunidad LGBTTTI y entre sus observaciones se encuentra, que los matrimonios o uniones civiles no deben tener más condicionamiento que el libre y pleno consentimiento. Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Atala Rifo vs Chile de 2012, retomando criterios propios, europeos y de la ONU, estableció la orientación sexual como categoría protegida y por consiguiente, cualquier distinción hecha por la orientación sexual es discriminatoria (Parr 91).

La comunidad LGBTTTI de hoy, son los leprosos de los tiempos bíblicos, la mujer sin voto de la primera mitad del siglo XX, los negros de la segregación racial y apartheid. Esta comunidad representa aproximadamente el diez por ciento de la población y su principal problema es el rechazo y discriminación, su índice de suicidio en jóvenes es hasta cuatro veces mayor que el de la población heterosexual. Nuestra visión heterosexual hegemónica nos impide aceptarlos con independencia de su orientación sexual, con ello no solo los discriminamos, sino también los estamos matando.

Como abogado de derechos humanos he defendido a personas que ni he conocido. Por ello, no tengo el valor de ver a la cara a alguien que conozca de esta comunidad y decirle que lo rechazo por ser diferente a mí, o bien, sabiendo lo que sé, decirle que guardo silencio porque sería “inconveniente a mis intereses”. Tengo muchos defectos, pero no soy cobarde ni oportunista.

Sé de un gobernante que no es rey, pero tiene un poder absoluto, y en una década de gestión no ha hecho nada esta comunidad, a pesar que uno de sus hijos es gay. En cambio, la octogenaria reina entiende que como líder de una sociedad democrática e incluyente, tiene el deber de hacer lo correcto sin importar lo controvertido que ello pueda ser. El matrimonio igualitario es un tema de derechos humanos, no es religioso, generacional o de popularidad.

El autor es maestro en Derechos Humanos.

COMENTARIOS

  1. Mi testimonio
    Hace 11 años

    Si las campañas del casamiento de iguales no es cuestión de Dios, Iglesia o religión; cual es el afán en hacerle entender a la iglesia esta realidad o que se abra y los case? Por la estructura de las iglesias y la belleza de las fotos?. En algunos países se esta obligando a TODAS las iglesias y religiones ejercer el «matrimonio de iguales».
    Hay que estar claros que no todos tenemos la obligación de pensar de IGUAL FORMA y tenemos el DERECHO de expresarnos…OJO «ESTO NO ES DISCRIMINACION

  2. Mi testimonio
    Hace 11 años

    Tengo 2 amigas muy queridas, un primo y conocidos lesbianas y homosexuales, algún tiempo estuve a favor del «Matrimonio de iguales». Pero siemplemente me di a la tarea de investigar científicamente, leer y profundizar en la BIBLIA… y no esta permitido, así que antes de tomar una postura, indaga y luego defiéndela sin ofender y lastimar. SOMOS HOMBRE Y MUJERES nacidos con una sola condición y en el camino por x o y situación la alteramos de esta manera. Les deseo PAZ Y AMOR en sus corazones !

  3. manoemono
    Hace 11 años

    Dice el articulista: «…es decir, nadie escoge ser gay, negro y nacer en Nicaragua.» ¡¡ Clase de etiqueta la que le colocaste entonces al 10% de la población de Blueffields !! Pregunto: Si nadie escoge ser homosexual, ¿Por qué entonces le denominan «orientación sexual» al hecho psicobiológico de tener genes XX o Xy y preferir ser lo contrario a lo que dicta su código genético? Es claro que hay allí una contradicción biológico-somática con la psiquis del individuo.

  4. Martha
    Hace 11 años

    Excelente Artículo. Felicidades. Concuerdo totalmente con usted. Es un asunto de Derechos Humanos, nadie decide ser gay, lesbiana, trans, mestizo, blanco o negro.

  5. Yaser Morazán
    Hace 11 años

    Una mirada bastante integral y con enfoque de derecho humanos, felicidades… Lamentablemente las religiones dividen y promueven el odio entre las personas…

  6. Luis Masís
    Hace 11 años

    Dios ama a los hombres y mujeres, sin importar sus preferencias, pero no por las preferencias de cada uno. Por esa razón fundamental y cristiana, yo respeto a toda persona que tenga esa tendencia. Ellos y ellas son tan dignos como todos los demás. Por otro lado, la unión de homosexuales no es matrimonio, Dios decidió que sólo la unión entre hombre y mujer sea tal (Gen 1,26-27; Mt 19, 1 ss),y solo lo que Dios da es derecho. Dos homosexuales son un homomonio, porque Dios no quiso unión homosexual.

  7. Luis Masís
    Hace 11 años

    Dios creó hombres y mujeres a su imagen y semejanza (Gen 1,26-27). En la fe cristiana, sólo aquello que Dios nos dio y nos hace semejantes a Dios y es un derecho. Lo demás es «buscarle cinco pies al gato». Dios no dio el ser homosexual, sólo el ser hombre o mujer. Por tanto, lo que no es dado por Dios no es natural, ni es derecho. El amor de Dios es fecundo, da vida, como el amor dentro del matrimonio. En cambio, el «amor» homosexual es estéril en sí mismo, hagan lo que hagan nunca…

  8. Luis Masís
    Hace 11 años

    Con todo respeto a estas personas: Dios no creó homosexuales, sólo creó hombres y mujeres. No existe el cromosoma homosexual, sólo XX (mujer) o XY (hombre). Estas personas son dignas y merecen respeto por ser hombre o mujeres. Lo demás es una añadidura de una mentalidad que olvida a Dios e idolatra al humano como si fuera dueño de sí mismo. Y cuando el ser humano se ve a sí mismo, como si nada más existiera, inicia su pérdida del sentido de sí mismo, como ser religado a Dios.

  9. Hace 11 años

    Lamentablemente este tema estamos totalmente en desacuerdo.

  10. Xochilth Cárcamo
    Hace 11 años

    Me ha parecido muy interesante su artículo, considero q es necesario tomar en cuenta si el matrimonio igualitario se le permitirían todas las consecuencias que un matrimonio heterosexual conlleva. Para ellos debemos meditar acerca de temas como la adopción. No niego el derecho de estas pers, sin embargo creo que Nicaragua como sociedad no esta preparada para afrontar estas situaciones ya que somos un país que no tiene la misma educación para no discriminar como Inglaterra. Tolerancia =educación.

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