La demora en la construcción de la planta hidroeléctrica Tumarín ha llevado a los mismos empresarios de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) a modificar el proyecto original para acortar el tiempo y lograr entregarlo en el 2019, informó una fuente cercana del sector energético.
Hasta el momento la construcción fue postergada hasta noviembre de este año, tal y como lo había anunciado el asesor presidencial de Asuntos Económicos, Bayardo Arce.
“Ahorita se están haciendo los campamentos y se inició la reforestación, pero la obra grande será hasta noviembre porque se están haciendo algunos ajustes técnicos”, dijo una fuente extraoficialmente.
La primera fase del proyecto contemplaba la excavación en el canal de desvío con cuarenta metros de largo. Esta etapa duraría un año; sin embargo ahora se pretende evadir esta fase y trabajar al lado del río en la construcción de la casa de máquinas.
Carlos Langrand, de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli), manifestó que en la última reunión CHN anunció que el trabajo se iba a entregar en tiempo y forma porque se “iba a modificar la forma de hacer el trabajo”.
“CHN dijo que iba a trabajar según las condiciones del clima les permitiera, ellos nos expresaron que tenían una estrategia diferente y que no iban a pedir prórroga, lo que iban a hacer es adaptarse al clima y avanzar en algunas de las actividades”, expresó Langrand.
Considera que el atraso se debe a la situación financiera que afectó a Petrobras, que no ha permitido que la obra avance como debe.
CHN ha pedido tres veces prórroga en este proyecto, la última se hizo en el 2014; no obstante siguen sosteniendo la fecha de entrega.
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