El papa Francisco exhortó a los fieles a priorizar el amor por la familia durante la homilía de la primera misa en Ecuador seguida por una multitud profundamente conmovida que aplaudía constantemente.
El sumo pontífice, tras la lectura de las bodas de Caná, comparó el vino con el amor y pidió el lunes a los cientos de miles de fieles que no permitan que en sus hogares falte el amor.
“¿Cuántos de nuestros adolescentes y jóvenes perciben que en sus casas hace rato que ya no lo hay? ¿Cuánta mujer sola y entristecida se pregunta cuándo el amor se fue, se escurrió de su vida?”, se preguntó el pontífice.
“¿Cuántos ancianos se sienten dejados fuera de la fiesta de sus familias, arrinconados y ya sin beber del amor cotidiano?”, continuó.
Destacó el papel de la mujer en la familia e incluso recordó una anécdota de que en alguna ocasión le preguntaron a su propia madre que a cuál de sus cinco hijos quería más. “Y ella dijo: ‘Como los dedos, si me pinchan este me duele, lo mismo que si pinchan este’”, refirió el papa mientras tocaba su mano. “Una madre quiere a sus hijos como son”, expresó.
La multitud, dividida en treinta bloques, algunos de los cuales lucían a media ocupación, escuchó con profunda devoción a Francisco.
“Lo más lindo, lo más bello y lo más profundo para la familia está por venir. El mejor de los vinos está en la esperanza de cada persona que se arriesga al amor. En la familia hay que arriesgarse al amor”, afirmó Francisco.
OBISPO DE GUAYAQUIL AGRADECE AL PAPA
El arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui, al final de la misa, agradeció al papa por su visita a Guayaquil.
“Pedimos a Dios, Santo Padre, que esta jornada se incorpore como un recuerdo imborrable a la historia personal de cada uno de nosotros y de toda nuestra región. Pedimos, sobre todo, que se convierta en caudalosa fuente de renovada vitalidad eclesial y social”, añadió.
FRANCISCO BUSCÓ A ANTIGUO AMIGO
Después de la misa, el papa salió al colegio jesuita Javier, donde se encontró con un antiguo amigo, el español Francisco Cortez García, más conocido como “Padre Paquito”, a quien no veía desde hace treinta años, y almorzó con un grupo de veinte sacerdotes jesuitas de todo el país.
El mensaje papal emocionó, hasta las lágrimas, a Janeth Valencia Bersosa, maestra primaria de 50 años.
“Francisco nos ha devuelto la esperanza en la familia, en los seres que más amamos. He llorado con cada frase, sobre todo cuando dijo que el mejor vino se deja al final, como lo hizo Jesucristo. Y el mejor vino creo que es la esperanza”, aseveró.
La hermana de Janeth, Pilar Bersosa, también maestra escolar, dijo que el mensaje es clave, porque mantener una estructura familiar tradicional es difícil en estos años, “pero no imposible. Para Dios no hay imposibles”.
Poco antes estuvo en el Santuario de la Divina Misericordia, donde oró con cientos de enfermos oncológicos, ancianos y gente muy pobre con la que bromeó al ofrecer no cobrar por su bendición.
“Antes de irme, les doy la bendición. No les voy a cobrar nada, pero les pido por favor que recen por mí, ¿me lo prometen?” Y la gente respondió al papa con un sonoro ¡Sí!
SE REUNIÓ CON CORREA
El papa llegó a la catedral de Quito después de la visita de cortesía al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en el Palacio de Carondelet.
“No sé qué preguntarle, él ha dicho que quiere hablar conmigo y yo estoy admirado que venga… Por primera vez, personalmente, he conocido a un papa”.
Francisco Cortés García, sacerdote español y amigo del papa Francisco.
Correa se despidió del papa en el patio del palacio presidencial y Francisco recorrió a pie los cincuenta metros que le separan de la catedral de Quito.
Francisco saludó a los fieles en su interior y se recogió algunos minutos en oración y después pronunció su mensaje y bendijo a los fieles.
Mensaje de la SIP al papa
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) recordó este lunes al papa Francisco “la violación sistemática del gobierno” ecuatoriano de Rafael Correa a la libertad de expresión e hizo votos por que sus palabras produzcan cambios en país.
“El presidente Rafael Correa ha implementado una mordaza contra todo aquel que disienta de la ‘verdad oficial’”, indicó la SIP en un mensaje al papa, quien se encuentra en Ecuador en medio de una gira sudamericana, que lo llevará luego a Bolivia y Paraguay.
“Tenemos la esperanza de que sus palabras puedan inducir cambios en la política oficial de censura que practica el Gobierno de Ecuador o, al menos, aliviar el sufrimiento de aquellos que no pueden gozar plenamente de su derecho irrenunciable a la expresión”, señaló la organización de dueños de medios del continente.
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