La vergüenza es una de las emociones menos gratas, que suele aparecer cuando nos caemos, somos descubiertos cometiendo un error o nos vestimos mal para alguna ocasión, pero ¿por qué sentimos vergüenza cuando no somos los protagonistas? De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Marburgo, Alemania, la vergüenza ajena es la prueba de cómo las emociones cobran una dimensión nueva en el contexto social. “La vergüenza ajena depende directamente de la perspectiva del observador ”, comenta el científico alemán Frieder Michel Paulus, autor del estudio, quien asegura que ese sentimiento proviene de la empatía , lo que nos permite imaginar qué piensan y sienten los demás”. “Cuando tienes vergüenza ajena, sientes empatía por alguien que pone en peligro su integridad al violar las normas sociales —puntualiza Paulus—, se trata de una vergüenza empática”.
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