Guerra nunca más

El pasado fin de semana fue conmemorado el 25 aniversario del desarme de la Resistencia Nicaragüense. Este hecho memorable significó prácticamente el final de la sangrienta guerra de los años ochenta librada por la dictadura sandinista y la Contrarrevolución, la última de todas las guerras civiles que han ocurrido en el país a lo largo de su historia y quizás la más enconada y devastadora.

Como fecha del desarme de la Contra se señala el 27 de junio de 1990, pero en realidad fue un proceso complicado y bilateral, pues tuvo como complemento la reducción del Ejército Sandinista que oficialmente tenía más de 70 mil efectivos al terminar la guerra y quedó en unos 17,000.

Por su trascendencia histórica el 25 aniversario de la desmovilización de la Contra debió ser una conmemoración nacional y oficial, pero en ella solo participaron antiguos líderes y miembros de la Resistencia, acompañados y respaldados por representantes del partido de oposición PLI y la Coalición Nacional de la Democracia.

Para Daniel Ortega y el FSLN, el fin de la guerra civil de los años ochenta no parece ser un motivo de celebración. Como no pudieron derrotar militarmente a la Contra, la terminación de la guerra sin vencedores ni vencidos no significa para ellos lo mismo que representa para todos los demás nicaragüenses, es decir, el triunfo de la paz sobre la guerra, de la civilización sobre la barbarie, de la razón sobre la irracionalidad, de la democracia sobre la dictadura y de la libertad sobre la opresión.

En realidad, a Daniel Ortega y su partido les costó mucho reconocer que no podrían derrotar militarmente a la Contra, que debían aceptar el fin de la guerra mediante acuerdos de paz mutuamente consentidos, sin triunfadores ni derrotados. Y se las ingeniaron para ganar de hecho y en el terreno político una guerra que fueron incapaces de ganar en el campo de batalla. Aceptaron de palabra las condiciones de la paz y el compromiso de colaborar en la construcción e institucionalización de una auténtica democracia, pero los incumplieron de manera sistemática y las siguen incumpliendo hasta el día de hoy.

Veinticinco años después del fin de la guerra, Ortega ha impuesto una nueva dictadura, ha cerrado los espacios de la participación política competitiva y trata de hacer creer que la única salida —como en tiempos del somocismo y de la revolución sandinista— es el enfrentamiento armado de unos nicaragüenses contra otros. Ortega sabe que ninguna lucha armada se puede organizar y librar exitosamente sin contar con un consistente respaldo internacional, el cual nadie tiene la disposición de prestar en la actualidad. Y está seguro, el autócrata Ortega, de que puede exterminar fácilmente cualquier brote de insurgencia, como ya lo ha hecho en los últimos años, mediante el estallido de mochilas explosivas y asesinatos de cabecillas armados.

Pero no es por la inviabilidad de la lucha armada, sino por principios democráticos, que la oposición no debe caer en la trampa de la provocación orteguista. Guerra nunca más. La lucha por la democracia se tiene que librar con procedimientos democráticos y pacíficos. A pesar de que en su gran mayoría los ciudadanos democráticos están hoy adormecidos y resignados, tendrán que reaccionar tarde o temprano para recuperar su dignidad política y darse ellos mismos el gobierno que realmente merecen.

Editorial

COMENTARIOS

  1. libertad Nicaragua
    Hace 11 años

    Del pasado se aprende pues es nuestro presente y futuro. Desafortunadamente Nicaragua no ha tenido una democracia después del PACTO ALEMAN-ORTEGA… ¿y quien ha perdido? NICARAGUA y los nicaragüenses honrados que trabajan para ganar el pan de cada día!

    Pero a la dictadura se le están acabando los días! 🙂

  2. Hace 11 años

    El respaldo de los Nicaraguenses por el FSLN es del 85% de acuerdo a las encuestas…y le
    Laman dctadura, si lo es, es la dictadura de la mayoria de mandar y jercer el gobierno con los votos en una nueva democraca

  3. Comandante EL FANTASMA FDN
    Hace 11 años

    eso mismo en la guerra terrorista de 1979, cuando el imperialismo yankee del comunistoide jimmy carter, les entregó el poder a los criminales sandinistas, no hubo ni ganadores ni perdedores, bueno la GENTE fue la perdedora al instalarse una dictadura mil veces criminal y destructora, a mi tocó recojer cientos de cadaveres de NIÑOS, MUJERES, y ANCIANOS que fueron forzados a huir de sus tierras ancestrales a PINO I,II,III y IV en la margen fronteriza, y nadie juzgó esos criminales sandinistas

  4. Comandante EL FANTASMA FDN
    Hace 11 años

    OFICIALMENTE fueron 200,000 piricuacos guardia sandinista incluyendo sus tropas regulares (EPS), blis-EEBI-SMO, sus tropas especiales, TPA, TPU y TAPU2, las milicias chocolitas del comdte ceroT, y los perros de la dgse y CIN, el eps coloco 80,000 minas que causaron la mayoria de victimas en el CAMPESINADO y los bombardeos de la genocida fas-daa y la artilleria de katyuskas, la deuda de 15 BILLONES con el imperio URSS y los casi 100,000 muertos y 500,000 EXILIADOS y la destruccion de NICARAGUA

  5. Rufino Gomez
    Hace 11 años

    la paz es producto de la justicia social. Siempre se celebra la paz, especialmente entre hermanos, la contra y ex-guardias somocistas estaban financiados por reagan,q tuvo q venderle armas a los iranies y crack a los pandilleros d los angeles para poder financiar secretamente a los contra.(negocios de armas)pero cuando el escandalo iran-contra sale a la luz,reagan abandona el apoyo,obligando a un acuerdo de paz inmediato.
    por otro lado ya los rusos abrian echo su agosto con las ventas d armas.

  6. jose martin ortiz
    Hace 11 años

    estoy de acuerdo con el articulo …guerra nunca mas …pero no hay que olvidar la profunda division en el fsln por culpa de la señora rosario que ni los orteguistas, ni sandinistas la quieren lo cual va a desatar una guerra a muerte que vine entre estos dos bandos…es alli donde el ejercito puede intervenir y poner las cosas en orden ya que ellos tienen las armas…y despues vendria algo nuevo en un marco democratico….Dios y La Virgen salven a Nicaragua..

  7. el carolingio
    Hace 11 años

    En aquel tiempo era otro el FSLN,ahora solo toman el nombre.Tenia respaldo popular. Ahora no. Lo respaldan los que se lucran.La mayoria sigue pobre y le compran con regalitos que le confunden.He afirmado muchas veces que nadie quiere la Guerra, pero la Guerra estalla sola por la oppression y la desigualdad y la injusticia. Ortega no quiere asesinar masivamente como lo hizo Somoza pero se vera «obligado» a hacerlo y nuevamente empezara todo,desgraciada y desafortunadamente.

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