Más inclusión

Durante 21 años, mientras trabajaba como chofer de taxi, Paulo Vargas cobijó el sueño de adquirir su propio vehículo. A finales del próximo año, cuando termine de pagar las cuotas de un contrato de arrendamiento financiero o leasing —que inició en el 2011— concretará esa compra.

Durante 21 años, mientras trabajaba como chofer de taxi, Paulo Vargas cobijó el sueño de adquirir su propio vehículo. A finales del próximo año, cuando termine de pagar las cuotas de un contrato de arrendamiento financiero o leasing —que inició en el 2011— concretará esa compra.

Vargas fue uno de los primeros clientes del programa de arrendamiento financiero en el sector de microfinanzas, que sigue en etapa de prueba y cuyo objetivo es facilitar a microempresarios que carecen de garantías, recursos para inversiones de capital (maquinaria y equipos).

Este es uno de los cinco productos que el sector impulsa en la región para facilitar la inclusión financiera. Los otros son las micropensiones, los microseguros, el fondo de garantía para mujeres emprendedoras y la línea de crédito productivo ambiental, detalla Iván Gutiérrez, director ejecutivo de la Red Centroamericana y del Caribe de Microfinanzas (Redcamif).

En marzo, al concluir su etapa piloto, el programa de micropensiones acumuló cinco mil afiliados en el istmo, la mitad en Nicaragua, donde lo ofrecen cuatro instituciones. “El piloto deja como resultado un modelo que funciona, que incluye el producto, el sistema operativo y la aceptación de las instituciones y del público objetivo… Esperamos estabilizar la operación en los tres países en que ya se tiene presencia (Guatemala, Honduras y Nicaragua) y aumentar gradualmente el número de instituciones que lo ofrezcan”, dice David Lemus, coordinador del programa.

En cambio, el programa de microseguros —ofrecido en Nicaragua, Honduras y El Salvador— tiene más de diez mil clientes, la mayoría en Honduras. En Nicaragua en el primer año de funcionamiento indemnizó a diez usuarios, detalla María del Carmen Claramunt, coordinadora regional del proyecto.

Para emprender

Para facilitar la inclusión de las mujeres, las instituciones de microfinanzas promueven el Fondo de Garantía que proporcionará recursos para que emprendedoras adquieran equipos y máquinas para desarrollar negocios y construir infraestructura. Este iniciará con tres millones de dólares y se ofrecerá en Nicaragua, Honduras y Guatemala, expone Gutiérrez, de Redcamif.

El otro nuevo producto es la línea de crédito productivo ambiental, que dentro del crédito rural facilitará recursos para promover inversiones favorables al medioambiente. “Vamos a incorporar mejor tratamiento de suelo, manejo de agua, pequeñas presas y reservorios para agua, biodigestores y otros”, especifica Gutiérrez.

US$5.74 es el aporte promedio mensual logrado por el Proyecto Piloto de Micropensiones en Centroamérica, de Redcamif.

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