Si la Alcaldía de Managua hubiera concluido la instalación de tubería de drenaje pluvial en el barrio Rubén Darío, antes que iniciara la temporada lluviosa, tres viviendas no estarían al borde del colapso. Esto queda en evidencia ahora que la comuna ha cerrado la zanja que abrió para meter los tubos, las casas no peligran de ser “tragadas”. La respuesta que brindaron las autoridades locales ante la afectación fue construir otra vez los muros.
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