Una casa de piedra y adobe conforma el preescolar Los Cedritos, ubicado en la comunidad La Pacaira, jurisdicción del municipio de Villanueva, Chinandega.
En esta escuela de piso de tierra estudian 12 pequeños los niveles 1, 2 y 3 de preescolar en condiciones no apropiadas. Los padres de familia sostienen económicamente el sitio y el Ministerio de Educación (Mined) paga a la maestra Ana Oneyda Gómez.
La comarca La Pacaira, con 105 familias, es una comunidad ubicada a 65 kilómetros de la ciudad de Chinandega. Sus habitantes viven de los cultivos de granos básicos y del trabajo en rastras artesanales para extraer oro que ahora se han extendido en Villanueva.
Pacaira, una planta de hojas anchas que las campesinas ocupan para envolver tamales pizques, que se encuentra en el cerro de más de cien metros de altura en el lugar, de ahí el nombre de la comunidad.
La escuela La Providencia, en la misma comunidad, para educación primaria, se ubica a dos kilómetros al oeste de la casa que ocupa el preescolar Los Cedritos. En La Providencia hay cuatro aulas y cuatro profesores de primaria que brindan las clases de primero a sexto grado. Adriana Sánchez tiene 10 años, estudia el quinto grado y aseguró que se siente feliz y bien protegida en su centro educativo La Providencia.
Alrededor de 120 estudiantes arriban cada mañana a la escuelita La Providencia, cuya infraestructura está en mejores condiciones.
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