Actualmente la sociedad nicaragüense sufre un deterioro, la gente solo piensa en obtener dinero fácil, lo vemos a diario en los noticieros televisivos donde se expone gran cantidad de personas que se dedica a la venta de drogas, no les importa saber que se daña una vida, un organismo en cada persona que los consume, lo único que les interesa es ganar dinero instantáneamente sin ningún esfuerzo.
Hay quienes por ambición viven a expensas del dinero de algún familiar, también han ocurrido casos en que familiares de algún difunto han llegado al extremo de falsificar firmas y documentos para cobrar herencias que no les pertenecen y de esta manera enriquecerse ilícitamente.
Otro factor que influye en el deterioro de la sociedad es la delincuencia que a vista y paciencia de las autoridades comete actos delictivos, en las rutas que transportan a los estudiantes que se dirigen a las diferentes universidades a diario ocurren asaltos, convirtiéndose en víctimas de personas armadas que los intimidan llevándose así todas sus pertenencias.
Es momento de hacer un alto y pensar qué estamos haciendo por la juventud, qué valores estamos inculcando en ellos una cultura de trabajo honrado o enriquecerse a costa de los demás sin ninguna vergüenza.
Desde el hogar, en la familia se debe fomentar el trabajo, obtener lo necesario a base de esfuerzo y superación personal, enseñarle a las futuras generaciones que todo cuesta, nada es gratis y nada mejor que obtener lo que se desea con el sudor de su frente sin tener que avergonzarse de nada.
Está en las manos de las autoridades, entes gubernamentales, ONG, líderes políticos y religiosos ser ejemplo, hacer prevalecer los principios morales y hacer cumplir las leyes cuando sea necesario para erradicar este mal que día a día afecta a nuestra sociedad.
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